Cuando tenía 18 años, Nahuel Izaguirre, un joven derquino de 25 años al que siempre le gustaron los animales, empezó a dedicar sus ratos libres a rescatar perros abandonados. Fue ese amor incondicional y, desde lo más profundo de sus entrañas, el que lo llevó a salvar la vida de “Mili”, una cachorra que fue atropellada por un camión.
Hace 10 días a Nahuel le contaron que una perrita había sido atropellada por un camión de gran porte. Sin dudarlo, fue al lugar donde tuvo lugar el episodio y se encontró con una cachorra que tenía una fractura expuesta en una de sus patas y estaba agusanada.
A pesar de no tener medio de transporte y vivir en un campo del barrio Toro pero muy alejado de los principales accesos de la localidad, tomó una carretilla y, durante una semana, con un problema crónico en la rodilla, caminó 8 kilómetros hasta el centro de Presidente Derqui logrando salvar la vida de la cachorrita, que tiene menos de un año.
Y aunque la perrita, que fue bautizada “Mili” (porque es un verdadero milagro), debió ser amputada, logró superar este gran obstáculo gracias a su ángel guardián que además de salvarla decidió adoptarla. Ahora, vive con otros 60 perros en el refugio Los Luceritos, de Derqui, en donde Nahuel comenzó como voluntario y hoy vive.
“Estuvo muy grave pero por suerte ahora está bien. Ayer terminaron amputándole la patita. Me emociono mucho al hablar de Mili porque pasamos muchas cosas”, contó el joven que, con la voz quebrada, no dudó en agradecer a aquellos que a partir del pedido que lanzó a través de Facebook colaboraron para solventar los gastos de la atención veterinaria que recibió la perra.
Conociendo su historia, parece lógico que el joven derquino se emocione. Ya hace varios años decidió encomendar su tiempo al rescate de animales pero, esa decisión, lo alejó, de alguna manera, de sus amistades. No solo dejó el trabajo, sino que decidió dejar de lado su vida social para dedicarse por entero a esta noble labor.




