No todos los días un actor se cruza con su propia estatua. Y mucho menos cuando esa versión inmóvil representa a uno de los personajes más incómodos y fascinantes de la televisión reciente. Eso fue exactamente lo que ocurrió cuando Guillermo Francella apareció en Barrancas de Belgrano, en la ciudad de Buenos Aires (CABA), para posar, entre risas y sorpresa, junto a la escultura de Eliseo Basurto, el protagonista de El Encargado.
La estatua, de tamaño real y acabado dorado, lo muestra en su versión más reconocible: uniforme de encargado, herramientas de limpieza y esa expresión ambigua que oscila entre la cordialidad y la manipulación. Pero el detalle que más comentarios generó no fue su realismo, sino la placa en la base: un nombre completo y una fecha que sugiere un final todavía no contado.
Así, el actor participó de la promoción de la tercera temporada de la serie. (Disney+).jpg
Así, el actor participó de la promoción de la tercera temporada de la serie. (Disney+).
Lejos de ser un homenaje tradicional, la instalación funcionó como una jugada promocional por la nueva temporada de la serie. Durante unos días, vecinos y curiosos se acercaron a sacarse fotos, generando un fenómeno espontáneo en redes y convirtiendo el espacio verde en una especie de set abierto.
El contraste también aportó lo suyo: una figura ficticia, moralmente cuestionable, presentada como prócer en un parque histórico. La ironía no pasó desapercibida y refuerza el tono de la serie, donde lo cotidiano siempre esconde algo más oscuro.
Efímera pero efectiva, la estatua logró lo que buscaba: instalar conversación. Y, de paso, regalar una postal difícil de olvidar—la de un actor mirándose a sí mismo, convertido en monumento.
¿LO SABÍAS?
¿QUÉ OPINÁS DE LA ESTATUA DE ELISEO BASURTO?