Siempre reclamadas pero en pocas situaciones cumplidas (a veces por necesidad, otras por elección propia), las horas de sueño de calidad tienen mucha más importancia que las que les solemos dar. Para colmo, la pandemia agravó una situación que ya de por sí era preocupante.
Este viernes fue el Día del Sueño y Materia Prima (FM Plaza 92.1) dialogó con el Dr. Daniel Pérez Chada, exdirector y consultor del Servicio de Neumonología del Hospital Austral, actual titular de la Clínica del Sueño en la misma entidad.
El médico afirmó que “estamos lejos de la normalidad. De hecho no veníamos de la normalidad, ya antes de la pandemia era una sociedad privada de horas de sueño y este es un fenómeno global”. Sobre esto agregó: “En algunos países ha sido más dramático, porque esta prolongación artificial del día, donde nada termina cuando cae el sol sino que muchas actividades comienzan a esa hora y se extienden a lo largo de la noche, en Argentina incluso es una pauta cultural. Hay una tendencia a trasnochar demasiado, en detrimento de las horas de sueño”.
Con respecto a la llegada del Covid y la alteración de la vida cotidiana, Pérez Chada recordó que “en marzo de 2020 nadie tenía obligaciones a la mañana siguiente, entonces al principio hubo como una recuperación de horas de sueño perdidas. Pero después aparecieron algunos fenómenos complejos, porque cuando eso se fue agotando al cabo de dos o tres semanas y la pandemia creció, comenzaron las preocupaciones: qué pasará con mi salud, con mi familia, con mi trabajo…”.
Y añadió: “Lo que fue catastrófico en la gente mayor fue la imposibilidad de desplazarse. La luz y la penumbra juegan un papel fundamental en la conciliación y el mantenimiento del sueño, cuando las personas –particularmente las mayores- no pueden exponerse a la luz durante a las horas del día, al momento del sueño eso las altera mucho. Por eso es una fuerte recomendación exponerse a la luz solar a la mañana, porque regula muy bien el ciclo de sueño y vigilia”.
Sin pantalla
Según el experto, “el ideal de horas de sueño depende del momento de la vida, pero en realidad importa la calidad de sueño. De todas formas, la recomendación para un adulto es dormir entre 6 y 8 horas, sin dudas no menos de 6”.
A su vez, advirtió que “la exposición a la luz artificial, sobre todo desde celulares, tabletas o pantallas led, interfiere con el sueño normal, porque emiten un haz de luz que a través del ojo llegan a un centro en el cerebro que regula el ciclo sueño-vigilia: si usted a su cerebro le hace creer que es de día, se desorganiza y no produce las sustancias claves para conciliar el sueño”.
Claves para conciliar el sueño
-Tener horarios regulares para acostarse y levantarse.
-No tomar alcohol en la calle ni comidas copiosas.
-No tomar café después de las 17.
-No llevarse trabajo ni comida a la cama.
-No hacer deportes en las últimas horas del día.
-Siestas de 20 a 40 minutos, alejadas de la hora de acostarse.