Explicaciones contradictorias, contribuyentes confundidos
El aumento en el ex ABL, actual tasa de Mantenimiento de Red Vial y Servicios Generales, tiene un aspecto más complicado que su nombre. Se trata de la propia determinación de los montos que cada contribuyente debe pagar y el por qué de los porcentajes facturados a unos y otros.
Aunque originalmente se había anunciado que la suba sería del 20%, cuando las facturas con vencimiento en enero comenzaron a llegar a fines de diciembre, sus destinatarios notaron subas bastante superiores.
En tren lleva tranquilidad a los ciudadanos, la secretaria de Hacienda, Viviana Aranzasti, concedió entonces una serie de entrevistas radiales, entre ellas a FM Plaza, nota que fue reproducida por El Diario en su edición del 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes.
En esa entrevista, la funcionaria explicó que, en rigor, el aumento era del 33%, lo que partía de sumar un 20 del viejo ABL con el 100% de suba en Seguridad y los incrementos de otras incluidas en la misma boleta, tales como las contribuciones por Educación y Justicia.
“Para que la revaluación este año no repercuta en los contribuyentes de manera tan grosera, se le puso el tope del 50%, ya que el año pasado fue hasta un 150%”, dijo, además, Aranzasti.
Sin embargo, la respuesta que los contribuyentes reciben en las ventanillas de Rentas a la hora de los reclamos es bien distinta.
Allegados a El Diario que se presentaron en los últimos días, señalaron las explicaciones de Aranzasti en la entrevista citada. Pero la respuesta fue que el aumento tiene un tope del 150% y que “eso que dice El Diario está todo mal”.
Si el aumento es del 20% original, del 33% explicado más tarde, del 50% fijado como tope o del 150% que esgrimen en las ventanillas es uno de esos grandes misterios de la administración pública.