Cruces y un mensaje misterioso en plena jura
La escena no es de las que se ven todos los días en la política local. El intendente Humberto Zúccaro ingresaba al recinto del Concejo Deliberante, escoltado por las mujeres de los bloques, para participar de la asunción de los nuevos ediles. Uno a uno saludó a funcionarios, a concejales oficialistas y a los opositores.
Hasta que se cortó la cadena de apretones de mano. Fue cuando llegó el turno de saludar a Osvaldo Pugliese, quien fuera su jefe de Gabinete entre 2003 y 2008, cuando se fue en medio de acusaciones que nunca derivaron en causas judiciales y que el aludido calificó de injustas.
Ayer se vieron por primera vez desde entonces. Zúccaro, con la mano tendida en saludo y Pugliese con la suya retraída, sin responder al gesto. El concejal tomó al intendente por un hombro y acercó su boca al oído para pronunciar una frase corta, seca, largamente meditada. Una frase que solo conocen quien la pronunció y quien la escuchó. Y que ambos se negaron a repetir en público.
Es “algo íntimo que sabremos Pugliese y yo”, dijo Zúccaro más tarde a los periodistas. Para ese momento, ya se habían producido algunos incidentes cuando hombres del oficialismo abuchearon e insultaron a los gritos a Pugliese mientras caminaba hacia el estrado para jurar. Gente de seguridad debió intervenir ante los empujones que, finalmente, no pasaron a mayores.
“No corresponde, esto es parte de lo que no debe existir más en este momento en el que uno debe ponerse al frente del Ejecutivo como máxima autoridad de la ciudad para evitar estos roces y disturbios, para que los concejales electos se encuentren en su casa y respondan a su gente”, admitió Zúccaro.
“Todo vuelve”
Tras el acto, Pugliese sostuvo: “Lo que yo le transmití al oído es un tema entre él y yo”. Y aclaró que “esto no condiciona la búsqueda de racionalidad política” de la función de concejal.
“Las cuestiones personales se dejan de lado en relación a la racionalidad política. Si es por pelear, es cuestión de encerrarse en una pieza y lo resolvemos en 10 minutos. Pero la gente de Pilar no merece que se pelee la clase dirigente”, sostuvo Pugliese.
A la vez, dijo descreer del llamado a la concordia que Zúccaro lanzó en su discurso: “La venta de calles al Tortugas, el presupuesto expres, el aumento de tasas a escondidas no son señales para decir que hay búsqueda de consenso y amplitud. Si hay cambio bienvenido sea, pero no tengo elementos para pensar que será así”, dijo.
Por otro lado, opinó que los insultos hacia su persona “no son producto de la espontaneidad sino de las cosas que el intendente hablaba y que tienen que cambiar. Es el resentimiento y el odio, en lugar de eso debe primar la racionalidad”.
“El eslogan de campaña del massismo fue todo vuelve: bueno, yo volví. Es cuestión de esperar”, cerró.
Autoridades
La presidencia del Concejo Deliberante para 2014 seguirá siendo Marcelo Castillo, mientras que las vicepresidencias fueron para la oposición: la primera para la radical Claudia Zakhem y la segunda para Diego Ranieli.