Preocupa en el Parque la amenaza gremial de un paro

El gerente de la Cámara Empresaria dijo que el complejo sería víctima de un conflicto político. Apoyó la decisión del gobierno de cerrar la Dirección Gremial desde 2012.
viernes, 23 de diciembre de 2011 · 00:00

 

Jorge Juárez (centro) mantiene su amenaza de bloquear el Parque Industrial.

 

Las últimas noticias no son alentadoras en el Parque Industrial. Además de las previsiones de un 2012 en el que el crecimiento constante de los últimos años podría verse ensombrecido por los nubarrones de la crisis europea, el panorama político local aporta sus propias amenazas.

El anuncio de un sector gremial pilarense de paralizar la actividad en el Parque Industrial como forma de dirimir un conflicto político con el gobierno municipal enciende luces amarillas en el tablero de control del complejo fabril.

Es que en los últimos días, el titular de la filial local del sindicato de la alimentación (STIA), Jorge Juárez, lanzó esa advertencia para tratar de frenar la eliminación de la Dirección Gremial del Municipio, área de la que está a cargo y que el intendente Humberto Zúccaro eliminó del organigrama presupuestado para el 2012.

El gerente ejecutivo de la Cámara Empresaria del Parque Industrial de Pilar (CEPIP), Jorge Alonso, señaló que en caso de que las amenazas proferidas por Juárez se cumplan, las compañías radicadas en el complejo serán víctimas de un conflicto en que “no tienen arte ni parte”.

Pese a figurar como destinatario de una carta en la que Juárez explica los motivos del conflicto y amenaza con bloquear el Parque si no se resuelve en 30 días, Alonso asegura haberse enterado de la situación a través de El Diario.

“Ustedes son los que nos mantienen informados. Ni por parte de los gremios ni del Municipio nadie nos notificó nada”, sostuvo Alonso, con un dejo de reproche en el tono de voz.

 

Afuera

Para el directivo empresarial, el tema de fondo “no admite análisis: es un conflicto político, en el que no tenemos arte ni parte. No es tema salarial, ni laboral, ni reclamo por despidos”, explicó. 

Así, señaló que en caso de que la amenaza se cumpla “habrá que disponer de los mecanismos del caso”, al tiempo que señaló que no sería “la primera vez que ocurra”.

De todos modos, Alonso buscó enfocar el origen del problema, que describió como “eminentemente político” y hasta puso en duda la utilidad de la Dirección Gremial, cuyo desmantelamiento es, ahora, generador de las tensiones.

“La creación de la Dirección se decidió en un ambiente privado y político”, describió Alonso. Y aseguró que las tareas de la extinta dependencia “se superponen con las competencias del Ministerio de Trabajo”, el área estatal encargada de mediar en los conflictos entre representantes de los trabajadores y las empresas. “Las malas decisiones políticas deben igual resolverse en el ámbito político”, opinó Alonso.

 

Intimó al Municipio

Juárez quiere saber dónde fueeron los 270 mil pesos

El sindicalista Jorge Juárez intimó al Municipio, a través de una carta documento, para que dé a conocer el detalle del uso que se le dio a la partida de 272.701,79 pesos destinada originalmente a la Dirección Gremial.

La carta firmada por Juárez señala que la dependencia a su cargo “jamás dispuso, administró y/o conoció el destino” de dichos recursos que el presupuesto 2011 destinó a la cartera conducida por Juárez.

De todos modos, el propio sindicalista admitió a El Diario que el alquiler del local donde funciona la Dirección Gremial, así como los sueldos de sus integrantes –contratados en concepto de becarios- fueron abonados por el Municipio.

El miércoles, en tanto, el director de Política Institucional, Alberto Giesi, del que depende la Dirección Gremial, había explicado que los fondos referidos forman parte del presupuesto del área y no son “caja chica, ni se la van a dar a él para que la maneje”.

Según pudo saber El Diario, la carta documento fechada ayer fue la primera pero no sería la última. Tras la respuesta del Municipio, que deberá llegar obligatoriamente en los primeros días de la semana que viene, Juárez enviaría una nueva cédula de intimación, en este caso para que se dé a conocer el destino de la Dirección Gremial que, según sostiene, tenía un mandato de 4 años.

Opinión

Los trabajadores, en segundo plano

por Diego Schejtman

d.schejtman@pilaradiario.com

Los dos conflictos sindicales que se hicieron carne en Pilar en las últimas horas tienen un denominador común: ambos responden a intereses políticos y económicos de las entidades que los fogonean mucho más que al interés de los trabajadores a los que representan.

La decisión del intendente Humberto Zúccaro de eliminar a partir de 2012 la Dirección Gremial desató la rebelión de, al menos, uno de los sindicatos que la integraban: el de la Alimentación. Su titular, Jorge Juárez, amenaza ahora con paralizar la producción industrial del distrito si la medida no tiene marcha atrás.

Hasta el momento, lo más claro del reclamo es la pelea por una partida presupuestaria superior a los 270 mil pesos. Es que las funciones de la extinta dirección nunca fueron del todo explicitadas, más allá de algunas atribuciones que ya tienen los propios sindicatos y el Ministerio de Trabajo.

El otro conflicto es de orden nacional, pero de raíz parecida. La seccional local del sindicato de trabajadores rurales cortó el miércoles, durante tres horas, la Panamericana.

La medida tiene poca explicación. Fue para oponerse a una ley que, por primera vez, reconoce la jornada de 8 horas, vacaciones y descanso dominical a los peones rurales, a los que además les baja la edad jubilatoria y los años de aportes exigidos. Claro, la norma también desmantela el RENATRE, un registro manejado por el gremio, al que le representa una caja de 120 millones de pesos anuales.

En ambos casos, los trabajadores quedan en un oscuro segundo plano.

 

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