Desde hace un par de temporadas, Miguel Carballo llegó a Asia con la ilusión de ganarse un lugar y respeto en los certámenes más importantes del circuito de golf profesional.
La pandemia del Covid-19 lo tomó de sorpresa jugando en Malasia, lugar donde hoy todavía permanece, esperando a que se levante la cuarentena para regresar a la Argentina y visitar a su familia en Pilar.
Después de jugar 4 años en el PGA Tour (el circuito más importante de Estados Unidos), buscó nuevos horizontes y en 2018 ganó el Asian Development Tour en Indonesia que le permitió liderar la Orden del Mérito (ranking de ganancias) para ascender al Asian Tour.
Seducido por los buenos resultados, Tati parece haber encontrado su jugar en el mundo en Oriente. En 2019 logró títulos en Tailandia e Indonesia que le valieron para consolidarse como un jugador referente de la competencia anual.
“Estoy enfocado en el circuito asiático. Mi próximo desafío es entrar al tour japonés”, resaltó el golfista de 41 años, radicado en Pilar desde 2002.
El oriundo de Bahía Blanca ve lejana la posibilidad de volver a competir en los torneos más importantes de Estados Unidos y Europa.
“Cuando decidí ir a jugar a Asia fue porque me había quedado con categoría condicional para jugar el Korh Ferry Tour, que es el segundo circuito del PGA Tour. Así que fui a clasificar sin saber nada de cómo era. Como en todos los tours el nivel va mejorando año tras año. Es obvio que en el PGA y en Europa hay muy buenos jugadores, pero en los circuitos asiáticos también hay muy buenos. El tema pasa porque a los de Oriente se les hace muy complicado tener que jugar las escuelas clasificatorias. Es un viajar muy largo y demanda mucho dinero”, contó.
Antes de que Malasia decretara la cuarentena preventiva, Carballo venía teniendo buenas actuaciones en los certámenes de Singapur, Malasia y Nueva Zelanda. “En todos llegué a la ronda final, pero menos en Hong Kong”, expresó.
En cuanto a su rendimiento, Miguel reconoció que “su juego está bastante bien. El golf no es un deporte fácil de controlar, pero todos los días voy mejorando un poco”.




