El Sol registró en los últimos días una de las erupciones más fuertes de las últimas dos décadas, liberando una intensa tormenta de radiación solar que impactó en la Tierra y activó una alerta global. Según organismos de monitoreo espacial, el evento alcanzó la categoría S4, considerada severa, un nivel que no se observaba desde octubre de 2003.
El fenómeno se originó a partir de una potente llamarada solar de clase X, acompañada por una eyección de masa coronal, que lanzó partículas de alta energía hacia el planeta. Al interactuar con el campo magnético terrestre, estas partículas generaron tormentas geomagnéticas, responsables de auroras visibles en latitudes poco habituales.
En el hemisferio sur, zonas de la Patagonia argentina podrían haber registrado auroras australes, un evento poco frecuente. En el resto del país, los efectos se limitaron principalmente a un mayor monitoreo de sistemas tecnológicos.
Las autoridades espaciales advirtieron sobre posibles interferencias temporales en comunicaciones por radio, señales GPS y satélites, así como un aumento de la radiación en rutas aéreas cercanas a los polos. No obstante, aclararon que no existe riesgo directo para la población en superficie, ya que la atmósfera y el campo magnético de la Tierra actúan como escudos naturales.
Este tipo de eventos se vuelve más probable debido al avance del ciclo solar 25, que atraviesa un período de máxima actividad. Los especialistas señalan que podrían registrarse nuevas tormentas solares en los próximos meses, aunque no todas alcanzarán esta magnitud.
Por el momento, no se reportaron daños significativos en infraestructuras críticas en Argentina, pero los sistemas científicos y técnicos continúan en estado de vigilancia.
¿LO SABÍAS?
¡ESTA TORMENTA SOLAR ACTIVÓ LAS ALERTAS GLOBALES!