Con materiales especiales

La vuelta de los pañales de tela, una opción sustentable y económica

Cada vez más gente vuelve a preferirlos, en sus versiones más modernas. En Pilar, la fabricante Guadalupe Romero afirma que “un pañal ecológico equivale a mil descartables”.
sábado, 11 de junio de 2022 · 17:33

Es probable que, si se la consulta, ninguna persona que haya vivido (como padre o madre) la época de los pañales y chiripás de tela esté entusiasmada con volver a aquellos tiempos. Sin embargo, en la actualidad las tendencias han cambiado y esta modalidad, aggiornada al siglo XXI, está volviendo a ganar terrero por sobre los pañales descartables.

Las razones son ecológicas, económicas y de salud. En Pilar, desde hace varios años Guadalupe Romero –iniciadora del emprendimiento Chirucines- es una “militante” del pañal de tela y se encarga de su fabricación y venta.

“Arranqué durante el embarazo de mi hijo Felipe, hace 4 años. Tengo conciencia ecológica desde hace mucho tiempo y me puse a pensar qué impacto iban a tener los pañales descartables en el planeta, por lo que quise ver si había opciones”, expresó Guadalupe en una entrevista con el programa Código Plaza (FM Plaza 92.1).

Así, afirmó que en ese momento “me encontré con un mundo nuevo de pañales de tela modernos. Los hice para él y me dio resultado, así que arranqué a emprender, con el cuidado de la ecología porque no tenemos un planeta B”.

Y destacó que entre sus ventajas “es bueno para el bolsillo porque no hay que estar comprando pañales que se usan una sola vez. Cada pañal ecológico equivale a mil descartables…”.

Los nuevos pañales están realizados con una tela exterior llamada pul, que  es impermeable y microperforada, lo que permite la respiración de la piel evitando paspaduras e irritaciones.

Los broches sirven para regular el tamaño, por lo que un mismo pañal puede usarse desde el nacimiento del bebé hasta que pese unos 18 kilos.

“Por dentro tiene una tela que se llama plush, que cumple la función de que la piel se mantenga sequita, ya que el pis pasa directo al absorbente”, explicó Guadalupe. “El bebé no está en contacto con la humedad, la tela siempre se mantiene seca pero a la vez permite la respiración normal de la piel. Es la única tela impermeable apta para pañales”.

Tendencia

Ante las dudas que puedan surgir, la mujer recomienda “arrancar con uno si la persona no está muy decidida, así se le va tomando la mano. Una vez que le sirvió ir comprando más: hay familias que con 5 pañales ya no necesitan descartables, otros compran más para revender o porque quedan para hermanitos o primos, porque sigue vigente”.

Además, desde el punto de vista estético “está la opción de personalizarlos con el nombre o con dibujos que me manden los clientes”.

Por lo pronto, Romero brinda talleres sobre cómo usarlos “y enseño a hacerlos de manera casera, por ejemplo con alguna remera. Se puede improvisar en casa”.

Los precios varían según las telas usadas, el más caro sale 3.500 pesos y se puede abonar en tres cuotas sin interés. Se retiran en la Feria Rizomera, que se realiza en el Instituto Pellegrini el segundo sábado de cada mes.

Sobre las repercusiones, la iniciadora de Chirucines comentó que “me encontré con gente que decía ‘qué asco’, empezando por mi mamá (risas) pero después se convenció. El público es amplio, en las redes hay muchos grupos, sobre todo en Facebook, con gente que quiere usar pañales de tela, hay productoras en diferentes puntos del país”.

En Instagram los encontrás como @chirucines.

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