Cada 21 de abril se celebra el Día Mundial de la Banana, una de las frutas más consumidas en el mundo y también en Argentina.
Cada 21 de abril se celebra el Día Mundial de la Banana, una de las frutas más consumidas en el mundo y también en Argentina.
Según datos del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, a través de Alimentos Argentinos, la banana es la fruta más consumida en nuestro país con un promedio de 12 kilos por habitante al año. Un promedio muy por encima de otros países.
La producción local logra suplir la demanda y gran parte se importa, principalmente desde Ecuador y Brasil.
Sin embargo, existen algunas creencias en torno a ella que conviene desmitificar en esta fecha.
¿La banana engorda? La realidad es que no. Es un mito. La banana, de hecho, resulta ser un complemento ideal en los planes de descenso de peso, ya que aporta 100 calorías por cada 100 gramos, es decir que tiene el mismo aporte calórico de una manzana.
Pero, además presenta otras propiedades que son muy beneficiosas como la sensación de saciedad, lo que hace que no comamos en exceso.
Por otro lado, la banana también ayuda a dormir, por la presencia de magnesio y potasio, que son relajantes musculares naturales.
CARÁCTERÍSTICAS NUTRICIONALES DE LA BANANA
Esta deliciosa fruta posee propiedades que ayudan a mantener una excelente salud, ya que es rica en fibra y en hidratos de carbono simples y complejos.
La banana también aporta vitaminas A, C, B1, B2, B6, B9 (ácido fólico) y E. Por otra parte, en cuanto a los minerales, se encuentran el potasio, magnesio, hierro, selenio, zinc y calcio. La lista de beneficios incluye el contenido de triptófano, el cual se presenta como un aminoácido esencial que ayuda a nuestro organismo a producir serotonina, el neurotransmisor que genera sensación de bienestar, satisfacción o felicidad.
La banana es una de las frutas que más hidratos de carbono, contiene (23 g/100 g). Aproximadamente la mitad de estos hidratos de carbono son azúcares simples, como la fructosa (azúcar de las frutas), que son rápidamente absorbidos. La banana menos madura, de color verdoso-amarillo, contiene menos cantidad de azúcares simples y más cantidad de almidón resistente. El almidón resistente se digiere lentamente y actúa como fibra, porque se absorbe parcialmente en el intestino. En cambio, la banana más madura, de color amarillo-amarronado, tiene mayor contenido de azúcares simples y menor de almidón resistente. Es por esto que, las bananas menos maduras (o verdes) tienen menor índice glucémico que las bananas más maduras (amarillas-amarronadas).
Es obvio que el sabor, la textura y el color de las bananas cambian a medida que maduran. Por esa razón, todo el mundo parece tener su propia idea de lo que realmente es la banana perfecta. Pero, ¿sabías que su contenido nutricional también cambia a medida que envejecen?
Se recomienda consumirla cruda y menos madura porque a menor maduración, mayor contenido en almidón resistente; que actúa como fibra contribuyendo a prevenir el estreñimiento o la constipación y otras enfermedades.
Asimismo, su consumo frecuente es esencial debido a lo siguiente:
Esta fruta se encuentra especialmente recomendada para las personas que realizan deporte o que son muy activas -tanto mental como físicamente-; por tal motivo, se sugiere incorporarla en la alimentación habitual de niños y adolescentes.
Se puede consumir banana en el desayuno, en la merienda o como colación. En cuanto a preparaciones, se puede consumir en licuados (con agua o leche), en ensaladas de frutas, cortada en trozos sobre tostadas, cortada en trozos sobre panqueques, con yogur y cereales, en galletitas, en budines, etc.
Con respecto a la cantidad, las Guías Alimentarias para la Población Argentina recomiendan consumir 2 o 3 frutas variadas por día. Como la banana aporta más hidratos de carbono y, en consecuencia, más kilocalorías que otras frutas, se recomienda no consumir más de 1 banana por día y complementarla.
ALMACENAMIENTO Y CONSERVACIÓN DE BANANAS
Se sugiere almacenar las bananas en un lugar fresco (fuera de la heladera) y con buen flujo de aire. ¡No guardarlas en recipientes herméticos! Para que duren más tiempo, se recomienda también separar el racimo grande de bananas en tres o cuatro bananas y envolver las puntas de ese racimo más pequeño con papel film. Esto evita que las bananas se oxiden y maduren antes de tiempo.
