El cierre de locales en el centro de Pilar puso en alerta a la cámara de comercio e inmobiliarias, que ayer se reunieron por la mañana para intentar frenar el apagón del casco histórico.
En ese sentido y tal como lo adelantó El Diario en su edición de ayer, la comisión directiva de Scipa y una veintena de martilleros se vieron las caras en un desayuno de trabajo.
Durante el encuentro hablaron de los precios de los alquileres, que para la entidad que agrupa a los comerciantes, es uno de los puntos más álgidos para sus asociados.
A esos costos se le suman, el valor y lo que consideran “falta de flexibilidad de las habilitaciones y tasas municipales”, las tarifas excesivas de los servicios y la caída del poder adquisitivo de los trabajadores que repercute en la baja del consumo que ya alcanzó el 7,7% en el centro pilarense durante el primer trimestre del año.
“Si bien es un combo que se genera por la situación económica del país, también coincidimos con los inmobiliarios en que la falta de limpieza, iluminación y el mantenimiento en general del casco histórico contribuye a que cierren los comercios”, explicó el secretario de Scipa, Cristian Hait.
Al mismo tiempo, desde las inmobiliarias remarcaron que, generalmente los precios de los alquileres los pones el cliente y propietario del local, pero se comprometieron a trabajar junto a Scipa para intentar todo lo que esté al alcance de ambos sectores en busca de frenar esa caída y que ninguna de las partes se vea perjudicada.
Para eso, durante la próxima semana, los martilleros tendrán una reunión en la que intentarán acordar los precios según los sectores de la ciudad y las localidades, como ocurre en gran parte de los distritos, donde se consensuan piso y techo de los valores, para que las cotizaciones tengan un eje en común.
Una vez que ese encuentro se realice y quienes manejan el mercado inmobiliario del centro se pongan de acuerdo, habrá un nuevo encuentro con los comerciantes.



