Con modificaciones al proyecto original, el Concejo Deliberante aprobó ayer la mayor moratoria de los últimos diez años, una herramienta que el gobierno municipal había solicitado apenas 3 días antes.
Aunque la oposición cuestionó tanto la forma como el espíritu del plan de pagos, ediles de todos los bloques acompañaron la iniciativa. Los argumentos para votar un proyecto del que no estaban convencidos fueron dos: la intención de no entorpecer una herramienta clave para el Municipio y la apertura al diálogo del oficialismo, que aceptó las modificaciones propuestas desde la vereda de enfrente.
La moratoria entrará en vigencia el mes que viene y estará abierta por 90 días. Será la primera de la última década que incluirá todos los tributos, inclusive las multas.
Justamente este punto fue uno de los que generó más críticas y empujó uno de los cambios: los deudores de multas podrán pagarlas en seis cuotas, pero no se les condonarán los intereses.
Otro de los cambios impuestos fue que la renovación de la moratoria por otros tres meses no podrá decidirla el Ejecutivo, tal como pretendía, sino que deberá pasar por el Concejo. Y para eso, también se forzó un artículo que obliga a los funcionarios a dar cuenta mes a mes a los concejales sobre la marcha del plan.
Críticas
El proyecto fue presentado de manera sorpresiva por el intendente Humberto Zúccaro el lunes último y votado ayer, en una sesión extraordinaria. El apuro, la falta de datos y el carácter demasiado amplio de la moratoria fueron los puntos más criticados por la oposición.
El vecinalista Nicolás Ducoté cuestionó la “improvisación” con que se trató el tema. “Nos enteramos el lunes y hay que votarlo el jueves”, dijo, y apuntó a la escasez de información brindada por el Ejecutivo: “No se informaron montos ni volúmenes de las deudas”, dijo. Y señaló que “los parches deberían ir acompañados por cuestiones de fondo que ensanchen la base tributaria”.
La radical Claudia Zakhem opinó que la necesidad de la moratoria por parte del gobierno se debe “a la falta de recursos para sostener la administración”, y señaló que los recursos que ingresen tendrán por fuerza que “verse reflejados en mejores servicios”. De todos modos, planteó la injusticia con los que “pagaron y se esforzaron por estar al día”.
El kirchnerista Santiago Laurent manifestó “profundas diferencias” con el proyecto. “Incluir todas las tasas, derechos y multas con el mismo criterio, transforma la moratoria en algo totalmente inequitativo”.
Incluso, opinó que “no está pensado para el pequeño contribuyente, al que las 12 cuotas no le sirven para ponerse al día”.
Igual, uno de sus mayores reparos está en las multas de defensa del consumidor. “Es que se aplican cuando un gran contribuyente tuvo comportamiento abusivo. Ahora, a los que no cumplieron, se les dan facilidades”, dijo.
Por Twitter, el macrista Diego Ranieli manifestó sus argumentos. “Acompañé en general con mi voto, pero dejando en claro que por el carácter sancionatorio de las multas, estas no deberían incluirse en moratoria”, dijo.
“Respecto a que la moratoria se aplique a todas las tasas por igual denota falta de criterio y de objetivos claros”, agregó, y se quejó de que el “Ejecutivo no informó la masa adeudada ni la proyección de lo que se espera recaudar”.
12
son las cuotas en las que podrán saldarse las deudas de obligaciones tributarias. Las multas, en 6.
Ranieli Diego
@DiegoRanieli
El ejecutivo no informó cuál es la masa adeudada en cada tasa o multa ni cuál es la proyección de lo que se espera recaudar con la moratoria.
