Desalojan piquete de trabajadores y detienen a un sindicalista

Empleados del frigorífico Amancay reclamaban que se les abone el aguinaldo y parte del sueldo. Interrumpieron ambas manos y la colectora. Uno de los dirigentes fue arrestado y liberado.

10 de enero de 2014 - 00:00

Unos 150 trabajadores del frigorífico Amancay, ubicado en el barrio San Jorge de Pilar, cortaron totalmente ayer la ruta Panamericana en el kilómetro 57.500, como medida de fuerza ante el incumplimiento salarial. Luego de más de dos horas de piquete, Gendarmería desalojó a los manifestantes de la autopista, llevándose detenido a un dirigente sindical, que fue liberado horas más tarde.

Cerca de las 9 de la mañana, representantes del frigorífico Amancay se reunieron con delegados gremiales para resolver, puertas adentro, el conflicto que se desató días atrás a raíz del incumplimiento salarial de la firma que emplea a 400 trabajadores.

Aunque se desconoce el monto, se trataría de una suma cercana a los 2 millones de pesos, que corresponden al pago de la segunda quincena del mes de diciembre y al aguinaldo que se les debe a los empleados de las dos plantas que sufrieron incendios en mayo y en diciembre pasados.

“Hemos tenido varias reuniones con el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires y con la empresa. La negativa siempre es que no les va a pagar, que no tiene plata”, señaló durante la protesta, Gabriel Muñoz, delegado reorganizador.

 

Corte total

La reunión entre trabajadores y la empresa no logró destrabar el conflicto y poco antes de las 11, unos 150 trabajadores cortaron las dos manos de la ruta Panamericana y sus colectoras, interrumpiendo por completo con cubiertas encendidas la circulación de vehículos. El piquete generó filas de más de 3 kilómetros.

Ante la mirada de efectivos policiales y de Gendarmería, los manifestantes amenazaban con que no dejarían pasar ningún vehículo hasta tanto no se les comunicara una respuesta por parte de la empresa.

 “Pagándoles paulatinamente lo que se adeuda, creo que se destrabaría el conflicto, pero hoy estuvimos reunidos con la empresa y hay una negativa total”, continuó el delegado, admitiendo que a nivel nacional el sector perdió muchos puestos de trabajo, pero remarcando que “Amancay no es ajena a la problemática de la industria, lamentablemente” y que el costo recae en la fuerza productiva.

“Pedimos que los trabajadores cobren lo que corresponde en tiempo y forma. El riesgo empresario lamentablemente lo tienen que correr ellos, no los trabajadores”, sostuvo.

Con el correr de las horas, se fue incrementando la cantidad de efectivos que custodiaban la autopista y minutos antes de las 14, con la llegada de personal de Infantería, se procedió a desalojar el piquete con el avance de Gendarmería y sus camiones.

El desenlace fue la detención del sindicalista Manuel Aldeco, de la Asociación de Trabajadores Unidos de la Carne, quien fue liberado horas más tarde.

Si bien el corte de Panamericana había sido sofocado, luego del desalojo los trabajadores regresaron a la planta de la calle Bahía Blanca del barrio Carabassa, donde continuaron con la medida de fuerza. Sin respuesta desde la empresa que en las últimas semanas siguió reduciendo su personal, el delegado insistió que a la medida “volveremos a repetirla las veces que sean necesarias”. En asamblea, volverán a reunirse en la empresa hoy por la mañana para definir los próximos pasos y si se juntarán con representantes de la empresa y del Ministerio de Trabajo de la ciudad de Lobos.

“Ahora seguimos igual que a la mañana”, agregó Muñoz.

 

Manuel Aldeco

“Si la medida seguía, me llevaban a Campo de Mayo”

Manuel Aldeco fue el único detenido durante la protesta en Panamericana. Trabajador del frigorífico por 22 años y miembro de la Asociación de Trabajadores Unidos de la Carne, fue liberado con la condición de que los manifestantes liberaran el paso y se retiraran pacíficamente.

“No había ninguna intención de confrontar con la Fuerza. Lo único que queríamos era reclamar nuestros derechos como trabajadores y que a la gente le paguen lo que corresponde, que ya lo tienen ganado”, contó Aldeco una vez liberado. “Vinieron dos gendarmes, me agarraron de los pelos y me llevaron detenido al peaje de la ruta 6”, señaló el hombre, a quien luego llevaron a Capilla del Señor para la revisación médica, previo a ser trasladado.

Desde su hogar, agradeció el apoyo del resto de los manifestantes: “Gracias a dios se pudo descomprimir el tema del corte en el kilómetro 57 de mis compañeros, donde entre negociaciones, pidieron mi libertad”.

 

La frase 

“Nos queda un sabor amargo, porque nos sacaron como si fuéramos delincuentes y somos todos trabajadores”, Sebastián Páez, delegado de planta de Amancay.

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