Desde Pilar, Lorenzino embistió contra las calificadoras de riesgo

El Ministro de Economía participó de una jornada sobre la población. Dijo que la Argentina no “tiene nada que negociar” con los fondos buitres. Defendió el Censo 2010 como “el mejor de la historia”.
jueves, 1 de noviembre de 2012 · 00:00

El ministro de Economía, Hernán Lorenzino, aseguró hoy que “los ataques de las calificadoras de riesgo y de los fondos buitres no van a impedir que la Argentina cumpla con sus compromisos”, en alusión al pago de la deuda.

El titular del Palacio de Hacienda expresó estos conceptos al inaugurar la jornada internacional “La población en Argentina y en el mundo: análisis y prospectiva”, organizado por el INDEC en el Hotel Sheraton de Pilar. En la jornada estuvo presente el director ejecutivo del Pami, Luciano di Césare, el secretario de Política Económica, Axel Kicillof; del ministro de Educación, Alberto Sileoni y del director ejecutivo de la ANSES, Diego Bossio, entre otras autoridades nacionales.

En la ocasión, el ministro Lorenzino reiteró que “no vamos a pagar ni un solo dólar a los fondos buitres”. Luego, al retirarse del salón de conferencias dijo que “la Argentina no va a cambiar de posición, que es la de no pagarle a los fondos buitres. No tenemos nada que negociar con ellos”.

“Esta política no va a cambiar, porque tenemos un compromiso con los acreedores que ingresaron al canje de deuda y nosotros vamos a respetar ese compromiso”, aseguró.

 

Sin dudas

Durante su disertación, el ministro hizo una mención especial para agradecer a los trabajadores del INDEC, que “trabajan todos los días en pos de las estadísticas públicas”.

“Yo no tengo ninguna duda de que el Censo 2010 es el mejor censo de la historia”, afirmó Lorenzino, y resaltó que el relevamiento marca la política inclusiva del gobierno desde 2003, con ampliación de derechos.

“Los resultados nos dejan en muchísimos aspectos muy  satisfechos en mejoras en el empleo, en inclusión de discapacitados y en mejoras en las cloacas”, ejemplificó.

Destacó que el censo refleja las diferencias de un Estado  presente con uno ausente, ya que demuestra mejoras en variables como el salario, la recomposición de las cuentas externas, el desendeudamiento y la creación de 5 millones de empleos.
“El censo es una medida del éxito de la política del  gobierno. Nos muestra la cruda realidad, lo bien y lo mal que hicimos las cosas”, expresó.

Recordó que el día de la realización del censo el 27 de  octubre de 2010 “en mi casa esperábamos al censista y nos enteramos de la muerte de Néstor Kirchner”.

Consideró que esa coincidencia de hechos se convierte “en un desafío que nos impone a ir por más”.

Recordó que el primer censo de 1869 no incluía el relevamiento de los pueblos originarios.

En cambio, dijo que el censo de 2010 es inclusivo y contiene la ampliación de los derechos: “la inclusión de las minorías fue reconocida estadísticamente”, remarcó.

“El censo nos marca una agenda de nuevos desafíos. De esto no nos bajamos. Vamos por más”, concluyó.

Previamente había disertado la directora del INDEC, Ana María Edwin, que destacó que los resultados del censo 2010 “muestran mejoras en los indicadores en todo el país en cuanto a las condiciones sociales, lo que es totalmente exponencial”, aseguró.
“Fue el censo más inclusivo que tuvo la Argentina, que incluyó temáticas olvidadas como la extensión de derechos e incorporó poblaciones largamente invisibilizadas como el caso de los afrodescendientes, los pueblos originarios y las personas con discapacidad. Luego de la ley de matrimonio igualitario también se contaron a las parejas del mismo sexo”, enumeró.

Indicó que para el censo efectuado hace dos años “se respetó el período decenal”, es decir efectuarlo cada diez años, al tiempo que afirmó que el Gobierno nacional proveyó al organismo de los recursos necesarios para efectuar “en tiempo y forma el mejor censo de la historia”.

Al explicar el por qué del elogio dijo que el censo fue “el  más económico, el que se realizó con mejor administración de recursos” y citó que en la jornada estaban presentes representantes de la Sindicatura General de la Nación que controlaron la transparencia de los recursos  asignados.

Recordó que el censo nacional llevó tres años de  planificación y que fue “el operativo civil más importante en tiempos de paz” que movilizó a 650.000 censistas por todo el país, que efectuaron ensayos previos de logística y procesamiento de datos.

Citó que el censo provincial efectuado en Córdoba en 2008 sirvió como “terreno de prueba” para el censo nacional efectuado dos años después.

“Este cambio en el crecimiento de los indicadores como vivienda, hogares y situación de la mujer no es casualidad, sino que proviene de políticas implementadas desde el año 2003 en defensa de los intereses del pueblo de la Nación argentina, por encima de las corporaciones”, expresó.

“La estadística ha vuelto a ser estatizada. No está ni estará  en manos de las corporaciones mediáticas y corporativas. La estadística pública es un bien público del pueblo de la Nación”, estimó.

 

Libro 

La titular del INDEC, Ana María Edwin, obsequió al ministro Lorenzino un libro con los resultados del censo dividido en dos tomos. El primero contiene los resultados en sí y el segundo incluye cuadros estadísticos. También  hay un CD con 20 videoclips que retratan diferentes momentos del relevamiento y 5.000 cuadros estadísticos.

 

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