Automovilistas y peatones denunciaron robos en la bajada del puente de la calle Caamaño, donde los hechos se vienen repitiendo.
En las últimas horas, automovilistas denunciaron asaltos violentos, todos con la misma modalidad, mientras estaban desteñidos ante la barrera baja. Al menos un delincuente los amenazó con un arma y destrozó las ventanillas para robar bolsos y otros objetos de valor.
A pesar de las cámaras de seguridad y la presencia policial a solo cien metros, los delincuentes actúan sin de reparos, aprovechando el paso del tren para asaltar a los automovilistas que se detienen en el lugar.
Con la luz del día, la zona es transitada y con un gran caudal de gente que espera allí el colectivo. Incluso, se volvió un lugar comercial con verdulería, ferretería y hasta una gomería, entre otros comercios que se instalaron del otro lado de la calle Caamaño sobre la colectora de Panamericana.
“Uno siempre tiene cuidado, pero durante el día sé de robos y muchos a gente que toma o baja del colectivo, todos apuntan a pibes del barrio de acá atrás, pero a los que yo vi asaltar a gente de paso, no son de la zona”, contó un joven de la zona que fue consultado por El Diario cuando salía de su trabajo y cruzaba por el lugar en el que ocurrieron los hechos.
Cuando el sol cae y la oscuridad comienza a ganar terreno, el lugar se convierte en el temor de todos: “Ahora en invierno que oscurece más temprano, si salgo de noche me tomo un remis hasta Del Viso para esperar el colectivo, acá ya me robaron dos veces”, explicó a El Diario Natalia, mientras que un grupo de hombres que trabajan en la zona, remarcaron: “Si somos muchos nos quedamos, pero es difícil esperar un colectivo de noche acá sin que te roben”.
El miércoles por la noche, varios audios de WhatsApp enviados por vecinos de barrios ubicados sobre la calle Caamaño, señalaron cómo en cuestión de horas se cometieron al menos tres asaltos.
Uno de ellos fue entre cinco delincuentes que rompieron el vidrio de uno de los automóviles que se detuvieron obligadamente por el paso de una formación del Belgrano Norte, que además pasa a una velocidad muy lenta por los arreglos que se hacen allí sobre los rieles.
El relato de la víctima y el de uno de los automovilistas que vio cómo le robaban, coincidieron en su viralización y los detalles son los mismos.




