Asesino al volante
Sr. Director:
Se cumple un año de un hecho muy triste para todos aquellos que conocíamos a Pedro Weigandt. Un ser sin límites a la hora de dar y darse al servicio de todo y para todos. Para él no hubo servicio al instante, fue abandonado por varias horas.
Un hombre honrado. Desde nuestra ignorancia nos preguntamos ¿Qué pasó? ¿Qué pasa? Porque hay gente que no es ignorante, estudia para no serlo; peritos, policías, la mismísima tecnología, cámaras, etc.
¿Acaso alguien vio pasar a la Justicia? ¿Dónde está? ¿Por qué no está a la hora de estar? ¿Tan difícil es?
Pero lo que sí sabemos es que hay un responsable, de eso no hay duda ¿Dónde está? A los que deben hacer y no hicieron ¿Se sienten bien? ¿Dónde quedó su conciencia?
Una madre, esposa, hijos, hermanos y demás dolientes. Todos los que amábamos a Pedro ya no nos sentimos más como antes desde aquel 20 de febrero de 2010 cuando un asesino al volante terminó con su vida, dejándolo tirado, sin piedad.
Esperamos la justicia divina y también la del hombre para que cuando llegue ese día, sí poder decirnos al fin, Pedro descansará en paz.
Ester Weigandt DNI 10.602.582
Doble molestia
Sr. Director:
En esta oportunidad quiero referirme a una actividad que se ha hecho común sobre todo en el centro de Pilar. Es la dejar volantes, de todo tipo y tamaño, en el parabrisas de los automóviles, sujetos con el limpiaparabrisas.
Acá suceden dos hechos, uno es el daño en el limpiaparabrisas, un elemento vital en el auto. Estos volantes deterioran las escobillas; otro hecho es que esos volantes terminan en la calle ensuciando la ciudad y tapando alcantarillas.
Creo que hay razones por demás valederas para que algún concejal se interese y presente el proyecto prohibiendo esta actividad.
Marcos Irigoyen [email protected]
