Conoce como usar la leche para tus plantas

jueves, 7 de abril de 2022 · 07:11

La leche es una de las bebidas más importantes que tenemos. Consumirla puede brindarnos una gran cantidad vitaminas, minerales y elementos como el calcio, potasio y magnesio, que nos ayudarán a mejorar la salud de nuestros dientes, músculos, huesos y más. También es importante para la salud estomacal y una opción perfecta para eliminar el insomnio. 

Pero más allá de los grandes beneficios que tiene en el ser humano, seguro te sorprendas al descubrir las aplicaciones que puede tener para las plantas.

¿Para qué sirve la leche para las plantas?

La leche tiene una gran cantidad de usos para el cultivo de plantas.

Sabemos que es un producto costoso, pero la buena noticia es que puede ser usada la leche la leche caducada, que ya no es apta para el consumo, sigue siendo igualmente útil para las plantas. En este caso se recomienda mantener la leche en frío, y para estos usos no importa si se trata de leche entera o desnatada, así como si tiene o no lactosa: funcionan todas igual.

Lo más importante es que no te excedas con las cantidades de leche a usar en ninguno de los casos ya que en la jardinería más no siempre es mejor. Si usas demasiada leche, podrías provocar obstrucciones o tapones en los sistemas de la planta, además de mal olor por un exceso de lactosa degradada. En última instancia, un exceso muy marcado invertiría los beneficios de la sustancia, resultando perjudicial para la planta.

          ? La leche como fertilizante líquido

El riego regular, adecuado a las necesidades hídricas de cada planta, es la norma número uno para que luzcan sanas y bonitas. Además, si cada cierto tiempo añades leche a la regadera, obtendrás un magnífico fertilizante con leche. Por tanto, la leche es buena para las plantas como abono natural.

Y, ¿qué pasa si riegas las plantas con leche? Regar las plantas con leche y agua aporta un extra de minerales, sobre todo calcio y potasio. Para que el abono para las plantas con leche sea efectivo es importante que el riego con él sea esporádico, no más de 1 o 2 veces al mes, y que la cantidad de leche siempre sea menor que la de agua (10% - 20% de leche diluida en 90% - 80% de agua).

Puedes usar hasta 1/2 litro de leche diluida por cada metro cuadrado de jardín para que la población de microorganismos beneficiosos aumente en la tierra, resultando en unas plantas más sanas. Sigue estos pasos:

Usa una disolución de 1 parte de leche por cada 4 o 5 de agua para que esta penetre bien.

Viértela como si fuera el agua de riego.

Repite el proceso cada 10 semanas en la época cálida.

        ? Abono natural

No solo puedes utilizar la leche como fertilizante líquido, también puedes añadirlo al compost. Si por costumbre haces abono orgánico para tu jardín con restos de comida, ramas, hojas, etc., no dudes en añadir la leche que te haya sobrado a la compostadora. Con este sencillo gesto, obtendrás un compost aún más rico para tus plantas. Además, puedes utilizar la leche, incluso, caducada.

    ? La leche como fungicida natural

Algunas bacterias y hongos, como el mildiu, el Diplocarpon rosae o el oídio pueden colonizar una planta haciendo que enferme y provocándole daños de distinta consideración, desde la aparición de manchas marrones o negras en sus hojas, hasta secarla completamente. Para prevenir la presencia de hongos y eliminarlos, puedes usar la leche como fungicida natural.

Si quieres utilizar este fungicida de manera preventiva haz lo siguiente:

  • Prepara una mezcla con 10 partes de agua y 1 de leche.
  • Viértela en un pulverizador y rocía la planta en su conjunto, tanto en las hojas como en el tallo (si tiene frutos, también).
  • Deja actuar, al menos, 24 horas y no riegues en ese tiempo.
  • Aplícalo 1 vez al mes.

Si tu planta ya ha sido atacada por hongos, prueba un remedio aún más potente haciendo tu propio fungicida casero con leche y bicarbonato para las plantas de la siguiente manera:

  • Mezcla en un bote vaporizador ¼ litro de leche y 1 litro de agua.
  • Añade 20 gramos de bicarbonato de sodio (2-3 cucharadas).
  • Agita enérgicamente para que se disuelva el bicarbonato.
  • Aplica en toda la planta incidiendo en las áreas más afectadas.
  • Recurre al fungicida una vez a la semana hasta que la infección desaparezca.

 

? La leche como potente antiplagas

Como ya hemos indicado, la leche tiene propiedades fungicidas y antibacterianas, pero no solo te va a servir para combatir a la acción nociva de los principales hongos y bacterias. Sus efectos beneficiosos también sirven de protección frente al pulgón, la mosca blanca o la araña roja, así como para luchar contra otros tipos de artrópodos. Para ello, aplícalo como te indicamos para el fungicida natural.

? La leche para limpiar las hojas de las plantas 

Si las plantas acumulan demasiado polvo y suciedad sobre la superficie de sus hojas, tendrán más dificultades para absorber la energía solar y realizar el intercambio de gases. Para evitar esto y devolver el brillo a las hojas hay muchos trucos caseros a tu disposición, siendo la leche uno de los más utilizados.

Si quieres limpiar las hojas con leche, moja un paño en leche y pásalo suavemente por las hojas sin empaparlas. Quedarán limpias y más brillantes que nunca.

? La leche como reguladora de suelo 

Las características del sustrato en el que se desarrolla una planta inciden, de manera directa, en su crecimiento y reproducción. Como sabemos, existen suelos ácidos y suelos alcalinos dependiendo de su nivel de pH y hay plantas que se dan mucho mejor en un determinado tipo de suelo que en otro.

La leche es buena para las plantas que necesitan un sustrato básico, porque el calcio que contiene reduce la acidez, logrando un suelo más alcalino. Si este es tu objetivo, diluye una cucharada grande (sopera) de leche en polvo en 1 litro de leche, mezcla bien y riega tus plantas con esta solución. Lograrás equilibrar el pH de la tierra del jardín o de tus macetas.

? La leche como desinfectante de herramientas de jardinería

Aunque la mejor opción para desinfectar las herramientas de poda es siempre el alcohol o algún preparado equivalente, puedes verte en la situación de no disponer de forma puntual de un desinfectante para tus herramientas cuando lo necesites.

Podar sin desinfectar es muy peligroso para tus plantas y puede resultar en verdaderos desastres, así que una solución alternativa es limpiar las herramientas que quieres desinfectar con leche. Esta tiene la capacidad de actuar como desinfectante y, como ya hemos dicho, como fungicida, así que te ayudará a prevenir la dispersión involuntaria de enfermedades al podar o tratar tus plantas.

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