Automovilismo

Derqui tuvo un circuito gracias a la firma de Fangio

El trazado, que funcionó entre 1984 y 1988, logró la habilitación por el guiño del Chueco. Tenía 1.440 metros de extensión y estaba ubicado cerca del colegio Copello. La hiperinflación de 1989 desencadenó su cierre.
domingo, 12 de julio de 2020 · 08:15


POR MARTÍN ANTONIAZZI
m.antoniazzi@pilaradiario.com


Hace más de 30 años, Presidente Derqui se daba el gusto, aunque sea una vez por mes, de ver automovilismo con la acción de las “cafeteras” y Fiat 600 que reunían alrededor de 5.000 personas.
Aquella pasión se dio intensamente entre 1984 y 1988, que congregaba a los apasionados de despuntar el vicio en las categorías zonales como el TC Bonaerense, el TC del Oeste o los Fiat 600 (hoy ALMA).
Después de aquel intento fallido en 1970 con el trazado 1.200 metros en el campo “El Morocho” (Henry Martin e Italia, al otro lado del cementerio actual), lindero a las vías del tren San Martín (apenas duró un año), llegó la iniciativa de un grupo de pioneros “amante de los fierros” que buscaron poner a Derqui dentro del mundo tuerca regional. 
En un campo ubicado en la ruta 234, que une Derqui con José C. Paz, antes de llegar al colegio Cardenal Copello, se trazó el “Francisco Carlos Rosso”, en homenaje al abuelo de Hugo, uno de los precursores en la construcción del circuito. 
“Yo llevé unos dibujos a (Teófilo) Tolosa, que era delegado de Presidente Derqui, y el doctor Jorge Calvera, fueron los únicos que me dieron bolilla, le presentamos el proyecto al intendente Luis Lagomarsino, que con mi mamá (Susana), fueron los padrinos del circuito”, contó Hugo Rosso, uno de los pioneros en el proyecto del circuito.
Luego de superar con éxito toda la parte de documentación y autorizaciones se dio comienzo a la construcción del trazado. “Para correr fiscalizaba la CECA (Comisión Ejecutora de Carreras Automovilísticas), que regía en toda la provincia y después se dividía por Regiones; como estaba el límite del arroyo Pinazo no sabían si era Regional 1 (Automóvil Club Central o Regional 2, que manejaba San Andrés de Giles”, describía.
Pero como los circuitos de Pilar y Giles no querían “competencia” cercana. “Nos tenían bronca. Como el calendario era uno solo, entonces al haber un circuito más les sacábamos carreras a ellos y a Pilar. Por eso no querían habilitarnos y nos metían palos en la rueda”, expresaba Rosso en diálogo con La liga.

Firma del Chueco
Pero gracias a la firma de Juan Manuel Fangio, quintuplecampeón mundial de la Fórmula 1, el circuito de Derqui recibió la habilitación para desarrollar la actividad. 
“Un día fue a San Miguel a visitar a mi prima (Estela Rosso) y le conté cual era la situación por la que no podía habilitar el circuito. Entonces me dijo que viera a su vecino Juan Araizo (hoy fallecido) que había corrido dos carreras con Fangio en 1939”, arrancó el relato.
“Yo hace mucho que no lo veo a Juan, pero deja que le hablo por teléfono y te aviso. A los 15 días me llamaron para ir a una reunión, a la agencia Mercedes Benz que Fangio tenía en la avenida Montes de Oca de Capital Federal. Le conté cual era la situación, firmó los papeles y a la semana tenía la habilitación. Fue una emoción inexplicable”, agregó.
Otros vecinos y amigos se sumaron al emprendimiento. “Mi tío ‘Pocho’ Vázquez, Luis Tucci, José Rossi, mi papá Raúl, mi hermano Gustavo. Los primeros banderilleros que hubo fueron Julio Menéndez y el ‘Gallego’ Manolo, el ‘Gordo’ Juárez, ‘Achalay’, Carlitos Barrios”, recuerda quien era el jefe de pista del circuito.
En esa época estaba de presidente del Club Unión, Braulio Mier, necesitábamos el respaldo de una institución y el club nos apoyó”, confesó.
En 1984, el Circuito de Derqui tuvo acción uno o dos fines de semanas por mes, dependiendo de la actividad que se repartía con los otros trazados de la región como Pontevedra, Pilar, Giles o Luján.

Dibujo del circuito
El trazado lo ideo Hugo, que tenía una extensión de 1.440 metros. “Primero venía la largada, el primer curvón, de ahí salías a una pequeña S, después una horquilla, una recta corta, otra horquilla más chica, otra recta corta y entrabas a la última curva para de nuevo tomar la recta de la partida”, describió con detalles.
“Fue una época linda. Los sábados se hacían los entrenamientos y la clasificación, los domingos a la mañana las series y por la tarde las finales”, contó Rosso.
“Yo en las piñas (choques) no estaba porque los boxes quedaban en frente. Llegaba tarde, cuando se chocaban tenía que cruzar todo el campo. Cuando llegaba por suerte ya se habían calmado los ánimos, pero se armaba cada despelote”, agregaba.
Su pasión por el automovilismo nació luego de seguir la campaña de Pocho Vázquez (abuelo de Martín Vázquez, piloto del TC Pista). “Circuito al que él iba, ahí estaba”, confesó.
Entre otros atractivos, el Circuito de Derqui tuvo, entre otras personalidades, alguna vez corriendo a Pappo Napolitano, o a Oscar Angeletti, quien antes de ser campeón del TC en 1986 corría en el TC Bonaerense. 

Hiperinflación
Una de las tantas crisis económicas que sufrió el país desencadenó en el cierre definitivo del Circuito de Derqui. “Se cerró porque vino la hiperinflación de 1989 y los corredores dejaron de venir porque la preparación de los autos era todo a pulmón. Después ya no seguimos más”, recordó Hugo Rosso aquel final de nuestra rica historia local del mundo de los fierros. 

 

 


“(A Fangio) Le conté cual era la situación, firmó los papeles y a la semana tenía la habilitación. Fue una emoción inexplicable.”

Hugo Rosso, quien dibujó el Circuito de Derqui.
 

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