Gustavo Godoy tenía pensado no jugar más dentro de la actual competitiva Liga Escobarense de Fútbol. Pero al experimentado defensor de 41 años lo convencieron y seguirá un año más en el torneo.
“Tenía pensando ya no jugar más porque tengo 41, solo iba hacerlo con mis amigos en el equipo de Mayores de 35. Pero un día hablando con Hugo Silva me convenció y con el Mono (Christian) Bustos nos fuimos los tres a La Fraternidad”, contó el Guerrero de la Villa Verde los por qué seguirá en competencia.
“Los años pasan y pasan factura. Ya no es lo mismo levantarse e ir a entrenar que trabajar y después ir a entrenar. Uno ya no está como hace 10 años atrás que vivía solo del fútbol y ahora hay otras prioridades como la familia. Se hace lo mejor posible para estar a la altura de las circunstancias y hacer un buen papel. Hay que estar bien porque es difícil competir contra un pibe de 18 o 20 años”, resaltó el zaguero en diálogo con La liga.
El Teta jugó las últimas dos temporadas de la Escobarense. En 2017 y 18 lo hizo para Abrojal y el año pasado en San Lorenzo de Pilar. “Con un grupo de amigos del barrio, que siempre jugamos juntos, competíamos con San Lorenzo, pero por razones económicas no pudimos mantenernos y abandonamos”, dijo tras su paso por el Ciclón, en la División B.
Godoy se sumó al plantel que conduce Oscar González y sueña con el ascenso a la División A qué se le negó el año pasado. “Los chicos quieren revancha después de perder el ascenso el año pasado. Me encontré con un grupo humano excelente”, resaltó.
Gustavo llega a La Fraternidad para imponer “la voz de mando” desde el fondo, ordenando el equipo. “En la Liga hay que hacerse respetar, saber cómo tenemos que hablarle a los árbitros si pasa algo que no fue, saber cómo se juegan algunos partidos chivos. La mayoría de los jugadores del plantel somos gente de experiencia y tenemos un objetivo muy claro que es lograr el ascenso a la A”, dijo.




