Macarena Aguilera es una de los casi dos mil argentinos que se encuentran en Miami esperando poder regresar al país con los vuelos de repatriación de Aerolíneas Argentinas.
La golfista pilarense estaba terminando la temporada 2019-20 en la Universidad de Miami donde está estudia y juega como Senior el certamen de la NCAA de golf para los Hurricanes cuando llegó la pandemia y cambió todos sus planes.
Maca está viviendo una situación que cada día se vuelve más complicada en la ciudad de Coral Gables, a unos 20 minutos del aeropuerto de Miami, y desde el 8 de mayo se quedará sin hospedaje en el edificio universitario donde ya hace más de un mes que está literalmente en soledad.
“Estaba por ir a un torneo al que había clasificado y al día siguiente se cayó todo. Cancelaron todos los torneos y todas las chicas europeas del equipo se fueron a su hogar”, describió Aguilera en charla con La liga.
“Tenía planeado hacer una pasantía en el verano de Estados Unidos y por eso decidí quedarme. Finalmente, la pasantía se hará online y el 15 de marzo intenté conseguir un pasaje para regresar a la Argentina. Recién para el 8 de mayo me dieron uno”, explicó su situación.
Ese 8 de mayo justamente es el último día del permiso que consiguió para mantenerse hospedada en el alojamiento universitario.
Luego le cancelaron ese vuelo y le reprogramaron para el 16 de mayo. Todo se hace cada vez más complicado y se supone que tampoco podrá regresar en esa fecha. “Entré en crisis”, describió su primera sensación.
Maca es una de los dos mil argentinos que están en Miami esperando la repatriación. Y sabe que al no ser parte de las personas en situación de prioridad, la espera puede continuar.
“Me tengo que adaptar y esperar que me dejen viajar. Pero como no estoy en grupo de riesgo, no soy prioridad y calculo que recién en junio podré volver”, especula.
Después del 8 de mayo, cuando se termina su permiso para ocupar el departamento de la Universidad deberá buscar otras opciones.
“No sé qué voy a hacer. Enviaré mails a la Universidad o podría llamar a mi entrenadora, pero ella está en el grupo de riesgo. No quiero involucrar a nadie por temor al contagio. Es una situación extrema”, sentenció.




