Fue solo un susto. Matías Rossi terminó anticipadamente la actividad del viernes por una falla en el motor de su Ford. Luego que el equipo del Nova Racing revisara la planta impulsora detectó que el problema se originó por la rotura de una bujía por lo que, sobre el final de la jornada, el auto estaba listo para retomar la actividad del Turismo Carretera.
Por lo comprobado en la primera tanda de entrenamientos en Posadas, el potencial del Falcon del Misil mostró un gran nivel. Pero nada de lo planeado para el segundo ensayo se pudo probar. “No sabemos qué es lo que pasó. Primero fue un problema eléctrico en el inicio de la tanda y después un ruido raro en el motor, no nos dejó girar. Ahora no sabemos qué puede ser, solo sentí algo raro y decidí parar para no romper el motor”, declaró Rossi.
“Se rompió la cerámica de una bujía”, explicaba el motorista Rody Agut. Se cambió el elemento y se revisó todo para corroborar que no se haya dañado nada, y el problema se solucionó. Se puso en marcha el Falcon y todo estuvo en los niveles normales.
Mientras tanto, Juan Bautista De Benedictis (Ford), con un tiempo de 1 minuto 33 segundos 734 milésimas, fue el más veloz de los entrenamientos esperando las clasificaciones de hoy (13.15 y 15.05) que definirán las grillas de las series de mañana.
En el TC Pista, el derquino Martín Vázquez (Dodge) fue 5º tras establecer 1’35”916/1.000, quedando a 366/1.000 del más rápido, Germán Todino (Ford). Hoy irán las dos clasificaciones (11.05 y 12.30) que determinarán la grilla de las 2 series (16.05 y 16.35).




