Atlético fue una muralla en la fortaleza que está construyendo en la calle Ituzaingó y se quedó con la cima en soledad de la División Bonaerense del Torneo Federal, con una enorme actuación de equipo. El Rancho venció como local a Zárate Basket por 88-52 en lo que era el duelo de líderes de la competencia. Toda la previa en la que se esperaba un choque intenso y equilibrado, los dirigidos por Andrés García la transformaron en una victoria aplastante.
El plan defensivo de Atlético salió a la perfección. Sacaron del juego al hombre de calidad diferente que tiene Zárate, Damián Pineda. El jugador de 10 temporadas en la elite (y en el extranjero) fue secado por Francisco Dinova y compañía para sumar apenas 2 puntos. Fran además le agregó eficacia en ataque para erigirse en una de las principales razones de la amplia supremacía del Rancho.
Leandro Portillo fue otro puntal desequilibrante. El escolta tomó la bandera del ataque con su personalidad y jerarquía para ser el goleador de la noche con 23 unidades.
Alejandro Fidalgo fue el otro baluarte. La cerebral conducción tuvo también apariciones decisivas del otro lado del campo. Cuando Zárate intentaba alguna reacción, Ale respondía con un triple letal.
Raúl Pelorosso y Guille López fueron la energía que llega desde el banco para aumentar el potencial del equipo. El base tiene chispazos de otra categoría que levantan la ovación del público. El pivote luchó en los tableros para suplantar a un Fernando Calvi que sumó rápidamente faltas y tuvo pocos minutos en cancha. Hasta ese lujo se pudo dar Atlético, con el nivel grupal que mostró.
Atlético maniató durante 40 minutos a su rival y lo fue castigando, desgastando en cada cuarto como si fuera un combate de boxeo. Y lo noqueó por acumulación de golpes en el cierre, sin darle lugar a ninguna mano salvadora.


