En una actuación que lo confirma como una de las grandes apariciones del fútbol argentino, Iván Leguizamón la rompió en el triunfo de San Lorenzo 3-1 ante Atlético Tucumán.
En una actuación que lo confirma como una de las grandes apariciones del fútbol argentino, Iván Leguizamón la rompió en el triunfo de San Lorenzo 3-1 ante Atlético Tucumán.
El joven de Del Viso convirtió dos golazos y fue indescifrable durante todo el partido para la defensa del Decano. El zurdo de apenas 20 años marcó el 1-0 cuando solo se jugaban 6 minutos, tras una jugada a pura habilidad, con caño incluido. Minutos más tarde, hizo una gran jugada para el 2-0 del Ciclón, marcado por Barrios.
En el segundo tiempo fue el encargado de liquidar el resultado, tras otra gran combinación con Nahuel El Perrito Barrios, con quien conformó una dupla imparable para los tucumanos, tándem que ya había funcionado días atrás en el debut del Ciclón en la Copa Sudamericana (victora 1-0 en Venezuela).
El partido se vio marcado por la mala actuación del árbitro Fernando Espinoza: se equivocó en las expulsiones de Bebe Acosta (ATU) y Gastón Hernández (SL) y convalidó el gol tucumano en una jugada polémica. Solo acertó en la roja a Maestro Puch aunque a instancias del VAR, ya que solo le había mostrado la amarilla.
