Efemérides

Tibor Gordon, el trotamundos que en Pilar se convirtió en leyenda

Hacía demostraciones de fuerza y convocaba multitudes. En Manzone creó la fundación Arco Iris y se reinventó como líder espiritual. Falleció el 6 de julio de 1985.

6 de julio de 2026 - 15:16

El 6 de julio de 1985, hace ya 41 años, murió Tibor Gordon, personaje irrepetible que en Manzone creó un culto seguido por miles de personas de todo el país.

Nacido en la desaparecida Checoslovaquia, su verdadero apellido era Goldemberg y había llegado al país en 1944, demostrando una habilidad innata para cautivar a las masas: sus demostraciones de fuerza atraían a gran cantidad de gente que se agolpaba para verlo doblar barras de hierro de dos pulgadas, acostarse y dejar pasar a un camión sobre su abdomen, o bien romper una guía telefónica como si se tratase de una Patoruzú.

Arribó a Manzone a mediados de la década 1950, cuando el barrio era poco más que un paraje desolado. Sin embargo, pronto se convirtió en un lugar de peregrinación al que llegaban mil personas por día, algo nunca visto en estas tierras ni antes ni después. Allí, Gordon fundó Arco Iris SRL, obra benéfica “para ayudar a los demás y para que los demás se ayuden entre sí”. Además, tenía varias actividades paralelas y muy rentables, especialmente en el ámbito ganadero, lo que le permitió amasar una verdadera fortuna.

ASÍ EMPEZO TODO. Tibor Gordon hacía demostraciones de fuerza en parques públicos. Después fue mito..

ASÍ EMPEZO TODO. Tibor Gordon hacía demostraciones de fuerza en parques públicos. Después fue mito..

Inteligente, el Hermano Tibor siempre se cuidó de quedar implicado en cuestiones de ejercicio ilegal de la medicina, afirmando que lo suyo era simplemente un apoyo moral. Fue denunciado e incluso demorado varias veces, pero siempre salió indemne. Entre sus seguidores se encontraban Miguel Brindisi, Ramón “Palito” Ortega y hasta Carlos Monzón.

Cada fin de semana -su domicilio fijo estaba en el barrio porteño de Saavedra- Gordon atendía a sus dolientes ataviado con un poncho que tenía los colores del Arco Iris, mientras en el lugar las mujeres agitaban espigas de trigo, símbolo de la entidad. Allí funcionaban además un comedor comunitario, una proveeduría, se vendían lotes y hasta se habían constituido cuatro consorcios para edificar casas. Por supuesto, no faltaba la venta de fotos y recuerdos del Hermano Tibor.

CON FLORES. Así luce todo el año la tumba de Tibor Gordon, en el cementerio de Pilar. .
CON FLORES. Así luce todo el año la tumba de Tibor Gordon, en el cementerio de Pilar. .

La muerte lo sorprendió atendiendo, debido a un ataque de hipertensión arterial. Desde ese momento, su bóveda del cementerio de Pilar está intacta, como si el sanador hubiese fallecido hace días. Sigue siendo un lugar frecuentado por los fieles del inolvidable Tibor.

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