Próximo rival de la Selección Argentina

Negro Manuel, el caboverdiano que hizo historia en Pilar

Nació en Cabo Verde y fue traído como esclavo en el siglo XVII. Trabajaba en la estancia de Zelaya de la que la imagen de María no quiso moverse. Desde allí no volvieron a separarse.

27 de junio de 2026 - 16:26

El próximo viernes, la Selección Argentina tendrá el primer partido de su historia frente a su par de Cabo Verde y será nada menos que por los 16vos de final del Mundial. Si bien en nuestro país hay una nutrida colectividad caboverdiana –en la zona sur del Gran Buenos Aires-, varios siglos atrás un oriundo del archipiélago africano hizo historia en Pilar: el Negro Manuel.

Oriundo de Cabo Verde, Manuel tenía apenas 8 años cuando fue sacado de su tierra natal por los invasores portugueses y vendido como esclavo en Brasil.

En paralelo, en 1630 arribaron desde Brasil al puerto de Buenos Aires dos imágenes de la Virgen María que debían ser entregadas en una hacienda de Sumampa perteneciente a Antonio Farías de Saa, un poderoso vecino de la zona conocida como Córdoba del Tucumán.

La carreta que debía llevarlas también transportaba mercaderías y africanos que iban a ser vendidos en Potosí. En un tramo del recorrido, sus conductores decidieron pasar la noche en la estancia de los Rosendo, ubicada a orillas del Río Luján, en la actual Zelaya.

Aquella finca era propiedad de Bernabé González Filiano (dedicado al tráfico de esclavos) y de su mujer Francisca Trigueros, viuda de Rosendo. Precisamente en esa estancia vivía y trabajaba Manuel.

CUSTODIO. Imagen que recrea al Negro Manuel junto a la Virgen, en el Lugar del Milagro. .
CUSTODIO. Imagen que recrea al Negro Manuel junto a la Virgen, en el Lugar del Milagro. .
CUSTODIO. Imagen que recrea al Negro Manuel junto a la Virgen, en el Lugar del Milagro. .

Milagro y veneración

Lo que siguió es historia conocida: al otro día, cuando el carruaje debía continuar su camino hacia Santiago, ocurrió lo que se conoce como el primer milagro de la Virgen de Luján debido a que los bueyes no quisieron avanzar con la imagen.

El hecho fue interpretado como el deseo de María, luego conocida como “Nuestra Señora de la Concepción del Río Luján” de quedarse en estas tierras y fue Manuel el servidor asignado para cuidarla.

Desde ese momento, Manuel se convirtió en un protector tiempo completo: vivía en la ermita construida para la Virgen y empleaba su tiempo no sólo en mantener limpio al espacio, sino en fabricar velas para que siempre estuviera iluminado.

Así fueron pasando los años hasta que, tras permanecer 40 años en Zelaya, la imagen fue adquirida por Doña Ana de Matos, quien le ofreció al padre Oramás trasladarla -a cambio de 200 pesos- a su hacienda ubicada del otro lado del Río Luján.

Decidido a no separarse de la Virgen, el esclavo –ante la negativa del dueño de la estancia de desprenderse de él- se presentó ante la Justicia argumentando que “no tenía otro amo a quien servir que la Virgen Santísima”. La frase que lo inmortalizó fue "yo soy de la Virgen, nomás". La sentencia fue a su favor, aunque Doña Ana tuvo que pagar para lograr su liberación.

Luego de casi 60 años de devoción, el Negro Manuel falleció en 1688. Su cuerpo fue enterrado detrás del altar mayor del Santuario construido por Ana de Matos para venerar a la Virgen, donde se encuentra la Basílica actual, muy lejos de su Cabo Verde natal.

Beatificación

En 2025, el Dicasterio para las Causas de los Santos –un organismo del Vaticano- aprobó la validez jurídica de toda la documentación presentada para la beatificación del Negro Manuel, por lo que causa sigue adelante.

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