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Aniversario

El Instituto Verbo Divino Pilar, un gigante que cumple 80 años

Nació en 1946 como una escuela para seminaristas. Su paulatina apertura lo convirtió en un establecimiento histórico de la zona. Lo celebra este martes.

5 de septiembre de 2026 - 11:23

Referencia ineludible de Pilar y alrededores, el Instituto Verbo Divino es un gigante que en este septiembre está cumpliendo nada menos que 80 años de vida en la comunidad local.

De aquel misterio que despertaba comentarios en el pueblo hasta esta escuela que recibe cada día a más de 1.200 alumnos ha transcurrido -y se sigue generando- mucha historia.

Si bien a lo largo de todo el mes habrá actividades alusivas en la institución, la gran reunión llegará este martes, cuando desde las 10 se lleve a cabo una multitudinaria misa de la que participarán tanto la comunidad educativa actual como exdocentes, exdirectivos y exalumnos.

A su vez, el sábado 19 se realizará un festejo en el predio, del que también formarán parte los protagonistas actuales junto a aquellos que han pasado por sus aulas. De 10 a 17, será una gran jornada festiva que incluirá deportes, kermés, talleres, música, juegos y hasta una clase de zumba para integrar a toda la comunidad educativa.

Mientras tanto, en el día a día habrá todo tipo de acciones, como propuestas pedagógicas, encuentros artísticos y más.

“Celebrar 80 años no es celebrar un edificio -expresaron desde el IVD-. Es reconocer un emblema educativo que ha sabido alojar generaciones de niños, adolescentes, familias y docentes. Es agradecer a quienes hicieron de esta casa un lugar donde cada persona pudiera crecer, descubrir su vocación y aprender que el conocimiento sólo adquiere sentido cuando se pone al servicio del otro”.

Hermetismo

Su relación con Pilar comenzó a principios de la década de 1940, cuando la Congregación del Verbo Divino buscaba un terreno para construir su seminario. La elección recayó en una propiedad ubicada a poco más de un kilómetro del centro de Pilar, por lo que en febrero de 1943 se decidió la compra.

El 7 de enero de 1945, el Padre Provincial José Rieger bendijo la piedra fundamental. En ese momento, el responsable inmediato por parte de la Congregación era el Hermano Mainrado.

Para construir el edificio hicieron falta nada menos que un millón y medio de ladrillos (fabricados en un horno propio); mientras que en el techo del ala central se colocaron 22 mil tejas.

Otra curiosidad es que en la construcción también participaban los propios sacerdotes, todos ellos habilidosos en tareas de carpintería, electricidad y herrería, por ejemplo.

En sus inicios, el colegio se llamó Nuestra Señora del Pilar, tomando el nombre actual recién en 1969. El primer grupo de estudiantes era de apenas 19 alumnos, quienes llegaron a Pilar el 14 de septiembre de 1946. El primer Rector fue el Padre Bernardo Müller.

Puertas adentro, el Verbo albergaba en un primer momento a seminaristas que fueron educados de manera integral, instruidos además en las artes, como la orquesta que funcionó en la institución a finales de la década de 1950 y principios de la del ‘60. En el mismo año se recibió a la primera maestra para 4to y 5to grado, Rosa Moscato de Casaux.

Pero, puertas afuera, el lugar era un sitio casi misterioso debido a su hermetismo: en los primeros años, los sacerdotes manejaban mejor el alemán que el español y sólo salían del predio a cuentagotas, para comprar insumos.

Puertas abiertas

En 1958, el establecimiento fue incorporado a la enseñanza Oficial; y en la década del ‘60 se permitió el acceso de alumnos externos a los cursos inferiores y después a los del Secundario, aunque en forma restringida y muy controlada.

Así se dio inicio a una época fundamental, la de la integración del Verbo al resto de la comunidad de Pilar y viceversa.

En 1964, del por entonces Colegio Nuestra Señora del Pilar egresaban sus primeros Bachilleres. Al año siguiente se produjo una apertura significativa, dado que la línea de formación siempre había respondido a pautas muy rígidas. A lo largo de esta etapa se fue incrementado la matrícula y la apertura de grados, hasta cubrir el nivel primario completo, de 1º a 7º.

Fue así que el colegio se pobló de estudiantes no sólo de Pilar sino también de Partidos aledaños, incluyendo a Escobar o Exaltación de la Cruz, con alumnos que llegaron y llegan desde sitios como Los Cardales, Capilla del Señor, Matheu o Ingeniero Maschwitz.

En 1973 ocurrió algo impensado hasta el momento: luego de una tensa votación las mujeres ingresaron como alumnas, aunque sólo en el Secundario. Recién 20 años más tarde el Verbo comenzó a ser mixto también en Primaria, mientras que en 1994 se inauguró el Nivel Inicial.

Protagonistas

A lo largo de estas siete décadas y media muchos fueron los sacerdotes, directivos y docentes que dejaron huella, como Adán Refkoski, Valerico Impsant, Clemente Ruppel, Luis Wilieczko, José Domenech, María del Carmen Balbín, Sara Cufré, Luis Menta, Mirta Varrella, Antonio Sastre, Silvia Temporetti, Zulma Martínez, Bentelinus Sacks, Marta Saladino, Claudio Velasco, Gonzalo Velázquez, la familia Ditz (una institución en sí misma dentro del colegio) y tantos más que merecerían varias páginas aparte…

Nada menos que 80 años para un colegio que tiene tres niveles educativos, un predio deportivo envidiable y una arquitectura que sigue asombrando. Un mundo en sí mismo, pero también un coloso que sigue recibiendo con los brazos abiertos a varias generaciones de estudiantes con los mismos objetivos de formación integral con los que soñó aquel puñado de sacerdotes allá por 1946.

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