La tienda de accesorios Clandestine, que cuenta con más de 20 sucursales en el AMBA, decidió cerrar sus puertas en Pilar tras una década de actividad.
Funcionaba sobre la calle Rivadavia desde hace una década. Fue reemplazada por un local de indumentaria genérica. Desde SCIPA advierten que las ventas se desplomaron un 30% en el último año.
La tienda de accesorios Clandestine, que cuenta con más de 20 sucursales en el AMBA, decidió cerrar sus puertas en Pilar tras una década de actividad.
El cierre del local coincide con la preocupación expresada por la Cámara de Comerciantes, SCIPA, en las últimas horas, que señaló un desplome del 30% en las ventas respecto al año pasado.
Nacido en la década de 1990 como un emprendimiento de gente joven "con amplia trayectoria en el rubro moda y accesorios de moda", tal como expresan a través de las redes sociales, Clandestine se caracteriza por ofrecer una amplia gama de productos vinculados con la estética femenina, así como artículos de bazar e infantiles.
La marca fue una de las primeras en apostar al "resurgir" de la calle Rivadavia entre Independencia Fermín Gamboa, cuadra que, acompañando a la expeatonal, desde hace alrededor de una década dio un giro hacia los locales de indumentaria, accesorios y jugueterías.
Sin embargo, la caída en las ventas sumada a la apertura de las importaciones sobre todo en productos de bazar y estética femenina, derivó en una situación insalvable para el mencionado comercio. No obstante, el local que ocupaba no llegó a estar vacante. Apenas concretado el cierre y el retiro de la mercadería de Clandestine, se instaló en la propiedad una tienda de indumentaria genérica, rubro cada vez más predominante en el centro de Pilar.
En los últimos días, referentes del comercio de Pilar mostraron su preocupación ante un panorama que no mejora y que mes a mes vuelve a mostrar datos alarmantes. Consultados por El Diario, las principales autoridades de la Sociedad de Comerciantes, Industriales, Propietarios y Afines (SCIPA) revelaron una caída interanual del 30% en las ventas minoristas para el primer trimestre del año, un dato que se suma a una larga saga de números rojos.
“La caída a hoy es de un 30% comparando el primer trimestre de este año con el de 2025”, señaló el vicepresidente de la cámara, Enrique Bertola. “La caída es pareja. Las estadísticas muestran que bajó el consumo de comida entre el 6% y 7%, imaginate el resto”, dijo.
“El comercio de Pilar está la situación económica del país. A todos nos cuesta bastante. Es un momento difícil, no solamente por la por la baja venta, sino también por los grandes impuestos y los intereses de las tarjetas de crédito”, señaló Alfredo Ventura, presidente de SCIPA.
“Es una caída sostenida todos los meses que va en concordancia con toda la economía nacional. Y con un agravante: en este último mes, tuvimos muchos cambios de precio”, afirmó Bértola. “La gente, antes, con una tarjeta compraba una cocina y hoy la están utilizando para poder comer”, resumió.
