por Alejandro Lafourcade
Desde que su crecimiento se convirtió en un fenómeno inmobiliario y hasta sociológico, el caso de Pilar ha sido objeto de estudio en varios campos. En este sentido, el planeamiento urbano, las alternativas al interrogante sobre cómo manejar ese boom, han ofrecido múltiples hipótesis.
El pasado miércoles, los arquitectos Pablo Güiraldes y Santiago Cordeyro fueron los protagonistas del último encuentro del ciclo “La identidad pilarense”, organizado por la Universidad Austral. La conferencia se llamó “Urbanismo al límite. Notas sobre una experiencia de planeamiento urbano en Pilar”. En diálogo con El Diario, Güiraldes analizó la situación del distrito opinando que el Partido “está al límite en varios aspectos”.
“Efectivamente, Pilar está en el límite del conurbano formando parte de su tercer cordón –indicó el arquitecto-. También se está desarrollando a una velocidad límite, por el desembarco de inversiones y emprendimientos de desarrollo, y esta velocidad siempre crea problemas de adaptación”.
Asimismo, agregó que está al límite “porque en parte se han creado barreras entre distintos grupos sociales, básicamente por las urbanizaciones cerradas, pero también por las barreras físicas de conexión: la Panamericana es un gran conector, pero también complica al transporte y al traslado de un lado al otro de la población”.
En cuanto a la autopista, Güiraldes aseguró: “Por un lado quedó chica, y por otro si uno quiere abordarla a ciertas horas del día es casi imposible. Parece una solución para el transporte, pero para un Partido como Pilar es poco. Hay que pensar de qué manera se puede reconectar Pilar internamente y hacia fuera”.
En este sentido, señaló que “está pendiente centrar el crecimiento en los ramales del ferrocarril, que tienen un potencial de transporte muy importante y hoy en día no están siendo ni siquiera considerados. Calculamos que en un plazo no muy grande no va a quedar más remedio que considerarlos…”.
Diagnósticos
En 1999, ambos arquitectos estuvieron a cargo de los Seminarios de Diseño Participativo realizados en la Municipalidad de Pilar, en el marco del Plan de Desarrollo Sustentable 1999-2003, cuando recién se iniciaba la intendencia de Sergio Bivort. “Por la crisis de 2001 todo quedó un poco trunco –recordó Güiraldes-, pero habíamos empezado a plantear una serie de problemas, como la Panamericana, el crecimiento sobre las cuencas inundables, el impacto de los barrios cerrados...”.
Y afirmó: “Algunas cosas que anticipamos se hicieron, la década que siguió fue más favorable y algunas necesidades insatisfechas se cubrieron. Pero Pilar sigue siendo un distrito muy grande y hay mucho trabajo para hacer”.
Por otra parte, el arquitecto se refirió a los espacios de esparcimiento indicando que “a pesar de los millones de metros cuadrados verdes que tiene Pilar, le faltan espacios públicos acordes. Sería bueno que en los bordes de los arroyos se hicieran pequeños parques, así como alrededor de las estaciones”.
Asimismo, Güiraldes remarcó que el crecimiento de Pilar “fue muy desparejo, con lugares con nivel de población muy alto y otros que siguen siendo pueblos de campo, como Zelaya y Manzanares. Ahí también se puede apuntar a un desarrollo turístico más tranquilo, que atraiga otra clase de inversiones. Creo que Pilar tiene muchas cosas a favor para aprovechar, un gran potencial”.
Replanteos
Conocedor del distrito, opinó que luego de aquel diagnóstico de principios del milenio “el motor del desarrollo sigue siendo el mismo. Depende de Pilar replantearse si puede servirse de una sola vía importante de comunicación y de una sola clase de inversiones de cierto nivel. Tendrá que buscar emprendimientos de nivel socioeconómico medio y medio bajo, no apuntar siempre al nivel más alto, que es lo que está pasando ahora”.
Quiénes son
Pablo Güiraldes se recibió de arquitecto en la Universidad de Belgrano en 1980. Hasta 1997 tuvo una intensa actividad profesional en la zona norte del Gran Buenos Aires, y entre 1998 y 2004 trabajó en universidades de EEUU. Sus trabajos de este período han recibido premios del American Institute of Architects y del Congreso para el Nuevo Urbanismo.
Santiago Cordeyro es arquitecto egresado de la Universidad de Buenos Aires desde 1991. Consolidó su posicionamiento en arquitectura corporativa y comercial, y residencial familiar y multifamiliar. En 2009 recibió el Premio Obras Bicentenario Universidad de Palermo.
