Unas 40 personas aún permanecen evacuadas en el barrio Agustoni por la crecida del río de Luján pese a que hasta ayer no había llovido sobre Pilar.
De las 77 que se encontraban evacuadas, las 37 del barrio que lleva el nombre del cauce de agua pudieron volver a sus casas después del mediodía ya que el agua había bajado ayer.
Mientras que los del barrio Agustoni, no pudieron hacerlo y continúan en la capilla ubicada en la esquina de las calles Paraguay y Suipacha.
Por la tarde, la tormenta complicó las cosas, pese a que esperaban lluvia porque a pesar del escurrimiento todo estaba bajo el barro.
Los vecinos apuntan a alguna causa externa al crecimiento del río y aseguran que hacía tres años que no sufrían una inundación de ese tipo y mucho menos sin lluvias.
Según las autoridades, la crecida del cauce y el desborde se produjo por las intensas precipitaciones que se dieron en la ciudad de Suipacha e hicieron crecer el río en toda su extensión y Pilar sufrió las consecuencias.
“El sábado a la mañana teníamos el agua por debajo de la rodilla y el domingo había subido y nos tapaba las rodillas”, contó uno de los damnificados, Pablo, a Código Plaza, lunes a viernes de 10 a 12 por FM Plaza (92.1 Mhz)
Regreso
Pese a los intentos los vecinos evacuados, en su mayoría chicos, no pudieron volver a sus casas y debieron quedarse al menos hasta hoy en la capilla.
“Necesitamos lo que la gente pueda acercarnos, ropa, colchones, alimentos, agua potable, lo perdimos todo”, explicó Pablo cuya mujer está embarazada de 8 meses.
Al mismo tiempo el vecino señaló: “cuando vine a vivir aquí me dijeron que se inundaba, pero no sabía que tanto” y cerró: “tendremos que empezar de cero ya que todo se arruinó, veremos qué podemos rescatar del barro”.
Tras la retirada del agua, fuentes de Defensa Civil remarcaron que el olor que había en el lugar era nauseabundo y que por ser una zona de bañado se había formado una especie de pantano. El Municipio, quien también se vio sorprendido por la inundación inusual sin lluvias, asistió a las víctimas a través de la Subsecretaría de Desarrollo Social.
Sospechas
Según señalaron a El Diario los vecinos del barrio Agustoni, hacía tres años que no sufrían una inundación semejante.
Y debido a que no había llovido para que el río de Luján se desborde, deslizaron la posibilidad de que la crecida en el lugar se diera por razones externas al cauce.
Según los frentistas, si bien el barrio Río de Luján, en Manzanares, también se vio afectado, allí el agua creció mucho menos y ayer los damnificados volvieron a sus casas.
