El ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, anunciará este miércoles nuevas medidas para impulsar los créditos hipotecarios. La propuesta contempla un mecanismo en el que participaría el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), con el objetivo de generar financiamiento bancario a largo plazo y ampliar la oferta de préstamos para vivienda.
El anuncio se realizará en el microcine del Ministerio de Economía, en una jornada que también estará marcada por el debate en la Cámara de Diputados de dos proyectos considerados centrales por el Gobierno: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y la Ley de Inocencia Fiscal.
El esquema para los créditos hipotecarios busca atacar uno de los principales problemas que enfrenta actualmente el sistema financiero argentino: actualmente los bancos otorgan préstamos a plazos extensos, mientras que buena parte de su fondeo se concentra en depósitos de corto plazo. Caputo había explicado que la iniciativa se trabajó junto con el Ministerio de Capital Humano, el FGS y las entidades bancarias.
La propuesta contempla que el fondo de la ANSES realice licitaciones de plazos fijos de largo plazo para que los bancos puedan conseguir financiamiento con mayor previsibilidad.
Según el mecanismo anticipado por el ministro, las entidades participarán de una licitación y ofrecerán la tasa que están dispuestas a pagar. Como ejemplo, Caputo mencionó la posibilidad de que un banco ofrezca pagar una tasa equivalente a UVA + 3% por un plazo fijo de 2 años o UVA + 4% por uno de 5 años. El FGS determinará posteriormente si constituye esos depósitos a 2, 3, 5 años o por plazos todavía mayores, en función de las tasas ofrecidas por las entidades.
El rol del FGS de ANSES en el financiamiento
El Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES es uno de los principales fondos financieros del sistema previsional argentino. Cuenta con activos como títulos públicos, acciones, plazos fijos, obligaciones negociables, fondos comunes de inversión y préstamos a provincias.
La propuesta oficial no consiste en que el FGS compre directamente las hipotecas. El propio Caputo descartó esa alternativa y sostuvo que "el FGS no puede estar comprando hipotecas de personas" y añadió que ese "no es el trabajo del FGS". En cambio, el objetivo es que el fondo contribuya a generar instrumentos de ahorro de largo plazo que permitan a los bancos contar con una fuente de financiamiento más acorde con la duración de los créditos hipotecarios.
"Hoy, en nuestro mercado de capitales, que es prácticamente inexistente, no hay depósitos a largo plazo. El problema que enfrentan los bancos hoy es que las hipotecas son a muy largo plazo y el fondeo de ellos es a 30 días", había señalado el funcionario.
La construcción y el mercado inmobiliario, en el foco
El anuncio de los créditos hipotecarios llega después de otra medida impulsada por Economía: la flexibilización del financiamiento en dólares para empresas que no generan divisas. El Gobierno considera que ambas decisiones pueden complementarse, especialmente en el sector de la construcción y los desarrolladores inmobiliarios. Según Caputo, se trata de uno de los sectores que más reclamó el acceso a préstamos en moneda extranjera para financiar nuevos proyectos.
La flexibilización permite que los bancos destinen hasta el 15% de los depósitos en dólares a préstamos para empresas, sin exigir que esas compañías generen divisas ni presenten garantías en esa moneda.
Mientras esa medida apunta principalmente a facilitar el financiamiento de proyectos inmobiliarios, el nuevo esquema que anunciará el Gobierno busca fortalecer el acceso de las familias a créditos hipotecarios. De esta manera, el Gobierno pretende impulsar simultáneamente la oferta de viviendas y la demanda de financiamiento.
El anuncio se conocerá además en una jornada de fuerte actividad política y económica para el oficialismo. Mientras Caputo presente las nuevas herramientas para el mercado hipotecario, Diputados debatirá la reforma del Banco Central y la Ley de Inocencia Fiscal, dos iniciativas que la Casa Rosada busca convertir en avances centrales de su programa económico.