FOTO CON HISTORIA

Raúl Barboza en Pilar: aquel viaje mágico a través de su acordeón

28 de agosto de 2025 - 16:45

Este miércoles, a los 87 años, falleció Raúl Barboza, el gran embajador del chamamé en todo el mundo y uno de los más grandes músicos argentinos. La foto recuerda su show en Pilar el 19 de agosto de 2012 en el restorán Tinto y Soda. Un año antes ya había pasado por el mismo local del kilómetro 50.

Aquella noche fue memorable para las 120 personas que estuvieron en el local, entre comensales y músicos de Pilar que vieron la oportunidad de ver a una verdadera leyenda de la música del litoral.

Y Raulito estuvo a la altura de las expectativas ofreciendo un viaje de música, historias y palabras plenas de sabiduría.

Fue la posibilidad de poder transportarse a ríos, pájaros y árboles del litoral o a las calles del barrio Latino de París, donde el músico vivía desde el año 1987, también su fuente de imágenes y sonidos para la inspiración.

Entre tema y tema Barboza contó una historia, la verbal y la de su acordeón, aquella noche, sobria y genialmente acompañada por la guitarra de Nardo González y el contrabajo eléctrico de Roy Valenzuela.

Cada canción tiene su historia adherida. Como es el caso de “San Luis Gonzaga”, chamamé propio que dedicó a esa ciudad de Río Grande do Soul, donde conoció a Luis Carlos Borges, acordeonista brasileño que fue el primer riograndense en tocar música del litoral.

Interpretó “Alma guaraní”, para recordar su paso por el conjunto de Damasio Esquivel, con quien tocó cuando tenía 14 años. Y también repasó “La calandria” y “Luz de amanecer”, compuesto en el balcón de su departamento del barrio Latino.

“El hombre es joven mientras pueda ver, mientras pueda pensar, mientras pueda hablar, mientras pueda escribir, hacer una comida, tener un niño en brazos”, le decía a El Diario aquella noche, como una suerte de legado para recordar su paso por Pilar.

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