En la previa del show del pasado viernes en el Campo Argentino de Polo, Alejandro Sanz fue sorprendido por un viejo amigo: Fran Neuville, joven pilarense y pintor contemporáneo de proyección internacional.
Fran Neuville le obsequió una pintura al artista español, inspirada en su madre. El encuentro tuvo lugar en el Campo Argentino de Polo.
En la previa del show del pasado viernes en el Campo Argentino de Polo, Alejandro Sanz fue sorprendido por un viejo amigo: Fran Neuville, joven pilarense y pintor contemporáneo de proyección internacional.
En la intimidad de su camarín y sólo en presencia de su círculo íntimo de asistentes, el cantautor español abrió cuidadosamente el empaque de un regalo que ya sabía que iba a ser muy especial.
“Mirada noble bajo un atardecer andaluz” es la obra que emocionó a Sanz. Se trata de un cuadro -técnica mixta sobre lienzo de 1,60 x 1,60 metros- que retrata a su madre rodeada de otras representaciones simbólicas vinculadas a la vida e identidad del cantante.
Emocionado, Sanz quiso compartir lo que acababa de ver: la primera videollamada fue a su hijo Alex, cómplice de Fran en la entrega de la obra. Luego, se comunicó con Eduardo de la Renta -ex representante de Neuville y amigo del español–, con el que destacaron el talento del artista, sobre todo, para captar la mirada en los retratos.
No faltaron los abrazos y gestos de gratitud entre Sanz y Neuville durante todo el encuentro. La emoción que representó el cuadro para el cantante y el recuerdo de Fran por la contención recibida por parte de Alejandro durante una crisis personal, generaron una comunión que se ve reflejada en los videos.
Bajo al actual mecenazgo de Juan Francisco Losano, Neuville expondrá su nueva colección en el Hotel Hilton de Ciudad Autónoma de Buenos Aires durante los meses de mayo y junio.
Para el segundo semestre del 2026, se confirmó una gira por las ciudades de Nueva York, Los Ángeles y Miami. La intención es darle visibilidad a la nueva colección y sumar ECDYSIS, gestada en 2025.
Para Neuville, no se observan las obras desde afuera: se las atraviesa. “Cada una se siente como un desprendimiento emocional, un movimiento lejos de lo esperado y hacia lo verdadero”, afirma el artista.
El trabajo de Fran Neuville fusiona elementos figurativos con gestos impresionistas y surrealistas. Sus composiciones estratificadas incorporan fragmentos, escenas nocturnas y distorsión expresiva. Las pinturas no intentan representar una identidad estable: revelan transición.
Nacido en el Pilar de los ’90, Fran comenzó su recorrido artístico tocando la batería. Experimentando entre la música y la escritura, un día de 2011 descargó en un lienzo formas abstractas y reconoció la comunicación de un sentimiento más allá de la estética. Allí encontró algo que no buscaba y que sería su profesión.
