Un programa histórico de la radio argentina llega a Pilar: este jueves, desde las 20.30, Alejandro Dolina emitirá “La venganza será terrible” desde el escenario del Teatro Gran Pilar, en una noche que promete ser para el recuerdo.
Alejandro Dolina: "Hoy, la notoriedad no está ligada al talento artístico"
En la víspera del evento, el escritor, dramaturgo, músico (entre tantas otras ocupaciones) dialogó con Materia Prima –FM Plaza 92.1- sobre su actualidad, sus inquietudes artísticas y una búsqueda crucial: el anhelo de ser querido.
“La vida cultural argentina, al contrario de lo que sucede con la economía o los empresarios, resulta muy rica, no parece ser lo que nos correspondería dado nuestro estado, bastante dificultoso”, expresó Dolina, elogiando la creación del Teatro Gran Pilar: “Constantemente se abren nuevos emprendimientos, la gente se entusiasma, y en general eso no ocurre con el resto de la vida en sociedad”.
-Ya van 35 años con el programa, sumado a la literatura, la TV… Ha sido generoso el público contigo.
-No me puedo quejar, menos a la vista de este contexto que ha sido menos generoso con otros que han tenido mayor merecimiento… De manera que mal haría yo dando lástima diciendo “el mundo no ha reconocido esto o aquello”, por el contrario. Nosotros no hemos tenido tanta suerte con los agentes mediáticos, con las grandes marcas, con la publicidad, sino más bien con la gente. Siempre hemos tenido muy buenas audiencias y particularmente cuando viajamos también la gente nos ha respondido, aún en contextos difíciles como los que estamos viviendo. Es ahí donde tenemos que depositar nuestro agradecimiento y devolución. Si algo quedamos debiendo, no será al mundo empresario.
-El programa está entre los más escuchados en podcast, ¿Quiere decir que se sumaron las nuevas generaciones?
-Hoy la sola radio no es suficiente, eso amplía muchísimo nuestro horizonte. Hace muchos años, a la radio se le preguntaba cuál era su cobertura, ahora la llegada es a todo el mundo, cualquiera puede tener un oyente en la China. Pero es cierto es que son más las personas que nos siguen por las diferentes aplicaciones que las que nos oyen por radio, eso lo tenemos constatado.
-¿Creés que hoy en la radio se le da demasiado protagonismo al oyente? Con la consigna, con el mensaje…
-El gestor mediático, el artista de radio, tiene que hacer su trabajo, tiene que prepararse, buscar temas de interés. Pero si nos pasamos toda la mañana llamando a un tipo para ver qué está haciendo, o preguntándole a la gente cuál fue el peor papelón de su vida, mi pregunta es ¿a quién demonios le importa eso?
Sobre esto, Dolina amplió remarcando “la cada vez más escueta formación de los conductores. Hace 30 años, el tipo que conseguía la consideración general era actor de cine, libretista, músico, cantante, tenía alguna habilidad. Hoy en día aparece una gran cantidad de personas que no se han preparado en absolutamente ninguna disciplina”.
Y agregó: “Algunos tienen alguna clase de formación académica con su secundario o terciario, con suerte, pero la notoriedad no está ligada al talento artístico como antes, ni en la radio ni en la televisión. Ninguno escribió una obra que se representa con seis artistas… La explicación no es periodística sino económica”.
Payadores
En el actual ciclo, quienes acompañan a Dolina en “La venganza…” son Patricio Barton y Gillespi, con la música del Trío Sin Nombre.
-¿Qué condición debe tener quien se suma al equipo de “La venganza”?
-Lo he pensado y tiene que tener un talento de aplicación colectiva. Cuando uno canta por contrapunto, que antes se llamaba la payada, lo que tiene que tratar de facilitar es la continuación del discurso, no su clausura. Si un payador empieza con un verso muy difícil de rimar, se le vuelve en contra, él mismo establece una clausura para seguir adelante… Por eso el tipo que se trae un chiste de la casa y se lo prepara para él solo, de algún modo clausura el diálogo, lo que hay que hacer es ir abriendo. Hay muchos artistas de mucho talento y creatividad, muy buena improvisación, que sin embargo no están pensando en el otro. Eso no es bueno para programas colectivos como este. En cuanto un tipo se quiere cortar solo, ya no funciona más.
-¿Cuál es la motivación de seguir subiéndose cada día a un escenario?
-Yo creo que pasa por el deseo de que lo quieran a uno, como casi todo. Así lo explicaba Roland Barthes, “escribo para que me quieran”. Me parece que es muy noble.
-¿En qué anda el Dolina escritor?
-Diría que nada, pero es peor que nada: buscando algo. Cuando uno no busca nada no hay desengaño.
-¿Y el músico?
-Yo de la música soy más aficionado que profesional, hago la música porque me gusta, no me tomo tantas obligaciones. En la música no tengo ni una radio ni un editor que me ande atrás, entonces la tarea es más libre.
-¿Hay algo que te gustaría aprender?
-Hay cosas que trato de aprender, por lo general infructuosamente, me gustaría mucho el cine. He hecho algunas cosas, muy malas, estaba mal la idea, todo (risas) Desde luego en lo que estoy más cerca es en los guiones, en televisión hicimos “Recordando el show de AlejandroMolina”, con Juan José Campanella, Daniel Rabinovich, Marcos Mundstock, Coco Silly, Pompeyo Audivert… Aprender con los que saben es una cosa que a cualquier edad da resultado.
-¿Habría lugar en la tele hoy para algo tuyo?
-Estamos trabajando en eso, en las plataformas como Netflix. Trabajamos en diseñar algo con los cuentos que yo he escrito, pasajes de los libros, algunos capítulos.
-¿Cuál sería un buen argumento para ir al teatro el jueves?
-He buscado por años algunos argumentos para convencer a la gente, pero no encontré ninguno… Pero saludar no está mal. Hay mucha gente que nos escucha en Pilar y puede pasar a saludar. Este elenco no sé si es muy bueno en cuestiones artísticas, pero sí es muy bueno saludando. Así que los invito a pasar a saludarnos.