El Turismo Carretera está cubierto por un manto de dudas y sospechas. La categoría más popular, símbolo de la tradición fierrera del país, se vio alterada por la exclusión de Omar Martínez tras la final de Concordia. Se comprobó que el último campeón y ganador de la fecha anterior corrió con un motor fuera de reglamento, lo que puso en duda la legitimidad de su triunfo previo y su rendimiento superlativo en la temporada 2015, ejercicio en el que ganó el campeonato sobre Matías Rossi.
Consternados por la situación, el piloto de Del Viso expresó que “esto es una tomada de pelo” y, a su vez, Osvaldo Lynn ratificó que se trata de una “falta muy grave”.
Consultado por La liga Radio (FM Plaza 92.1), el motorista pilarense brindó detalles técnicos de la infracción y especificó que “es imposible que esto se pase por alto al momento de preparar el impulsor”. “Los preparadores trabajamos para mejorar de a centésimas y exprimimos el reglamento al máximo. Pero esta falta es gravísima porque tenía 5 de los 6 cilindros fuera de reglamento. Tenía 5 bielas adulteradas y mayor cilindrada, lo que le daban mucha más potencia”, detalló y reconoció su sorpresa por tratarse de Martínez. “Sabíamos que algo por el estilo se estaba haciendo. Hay muchos puntos donde un preparador puede trabajar para mejorar, pero tener un cigüeñal fuera de reglamento es algo inadmisible para un profesional como el Gurí, que vive de esto y para esto”.
Además, se refirió a los daños colaterales que esto generó, ya que, en su afán por acercarse al rendimiento del entrerriano, varios pilotos de Ford cambiaron de motoristas. “Esta situación nos pone mal porque hay muchos amigos, preparadores y chicos que corren que han perdido mucho económicamente, porque al perder una carrera o un campeonato se caen las publicidades”, comentó Lynn.
“No hubo error de altura ni puesta a punto. Hubo mala intención porque este motor estaba hecho adrede. El castigo tiene que ser grande.”
Matías Rossi, en Campeones Radio.