En el marco de la pelea contra el proyecto reforma laboral impulsada pro el Gobierno de Javier Milei, que ya obtuvo media sanción del Senado, el secretario general del sindicato Químico de Pilar, Sergio González, apuntó sus cañones contra la dirigencia de Confederación General del Trabajo (CGT), a la que calificó como “un cachivache” y le exigió que salga “de la cueva donde está escondida”.
“Para nosotros es importante el nombre CGT, pero no los que la encabezaban con un fin que personal nada más, para decir ‘estoy a cargo de la CGT’”, diferenció González en una entrevista con el programa de radio Agenda Propia.
Apuntando directamente al territorio, el dirigente opinó que la CGT de Pilar “no existe”. “Simplemente, la tratan de agarrar para poder después pelear algún cargo político, pero lejos del laburante. La CGT no hace nada por el trabajador, por eso hoy nosotros estamos con un grupo que se llama Sindicatos Unidos, paralelamente a la CGT”, contó.
La agrupación, liderada por la poderosa Unión Obrera Metalúrgica de Abel Furlán, y el combativo sindicato de Aceiteros, de Daniel Yofra, sigue dentro de la CGT, pero con un perfil propio. Una situación que podría replicarse en el distrito.
“Vamos a tratar de traer algunas reuniones hacia nuestro gremio Pilar, pero nosotros nos vamos a alinear a esos gremios grandes, pensando que la lucha va a estar con estos gremios unidos y no con la CGT, que hoy quedó simplemente como un sello”, disparó el dirigente químico.
El caso ILVA
Para González, “la CGT ha decepcionado a propios y extraños. Hay dirigentes sindicales que son empresarios y tendrían que dar un paso al costado, pero me parece que esta reforma laboral les sirve a todos los dirigentes sindicales que se han convertido en empresarios. La verdad la CGT es una vergüenza, y lo digo con todo el dolor del alma”.
En referencia a la filial de Pilar, liderada por Camioneros y la UOCRA, González fue contundente: “No sé ni quiénes son, ni dónde están. Tienen que salir de abajo de la cueva donde están escondidos”.
“La verdad que no existen, Ni con el caso de ILVA, que fue algo tristísimo, no existían ni a nivel nacional ni a nivel local. Son unos cachivaches”, señaló.
La mención a ILVA hace referencia a la fábrica de cerámicos del Parque Industrial de Pilar, que cerró hace cinco meses y aún no pagó las indemnizaciones a los trabajadores, que siguen en lucha.
Reforma laboral
González fue lapidario con su calificación del proyecto de flexibilización laboral que avanza en el Congreso. “Esta es una reforma realmente criminal. Los trabajadores siempre somos la variable de ajuste, pero nosotros los laburantes no somos el problema, al contrario, somos los que fortalecemos el mercado interno”, dijo.
Y anticipó que desde su sector “vamos a empezar con medidas de quite de colaboración, y si tenemos que llegar a un paro de actividades en la actividad química, lo vamos a hacer. Los empresarios hoy lo único que quieren es abaratar a costilla nuestra”.
En la madrugada de este jueves, después de quince horas de debate, el Gobierno logró un triunfo contundente en el Senado al aprobar por 42 contra 30 votos, el proyecto de reforma laboral, una de las principales iniciativas que el oficialismo propone para favorecer la creación de nuevos empleos.
Ahora, la norma será girada a la Cámara de Diputados y el oficialismo aspira a poder votar esa iniciativa antes del 27 de febrero, es decir, dentro del período de sesiones extraordinarias.
Números El proyecto de reforma laboral fue respaldado por los 20 legisladores de la LLA, 10 de la UCR, 3 del PRO, 2 del Frente de la Concordia Social, 2 de Provincias Unidas, y 1 del Frente Cívico, 1 de Independencia, 1 de Despierta Chubut, 1 La Neuquinidad, y 1 Primero los Salteños. Los 30 votos de rechazo a la ley, por su parte, fueron aportados por el interbloque del peronismo conformado por el bloque Justicialista, Convicción Federal, y el Frente Cívico de Santiago del Estero que reunió 28 a los que sumaron dos legisladores de Santa Cruz.