Unos 300 trabajadores de la planta Pilar de Granja Tres Arroyos realizan un paro debido a que la empresa les adeuda el salario y parte del agüinado que deberían haber cobrado en diciembre.
Los trabajadores cumplen el segundo día de paro dentro de la empresa. Denuncian deudas de hasta un millón de pesos, pero la firma solo ofreció 50 mil a cuenta.
Unos 300 trabajadores de la planta Pilar de Granja Tres Arroyos realizan un paro debido a que la empresa les adeuda el salario y parte del agüinado que deberían haber cobrado en diciembre.
Este viernes, la medida de fuerza cumplió 48 horas consecutivas con los operarios dentro de la planta, pero sin cumplir sus tareas. En tanto, denuncian la falta de respuesta de la empresa que, ante deudas que alcanzan hasta el millón de pesos, solo habría ofrecido unos 50 mil pesos a cuenta, lo que fue rechazado por los trabajadores.
“Nos deben la primera quincena de enero y alrededor del 50% del aguinaldo. Nos prometieron que nos iban a pagar y la empresa no cumplió”, dijo Diego Núñez, representante de los trabajadores en la planta de la localidad bonaerense.
“Vinieron con migajas. Nos deben entre 700 mil y un millón de pesos con el aguinaldo”, contó el trabajador David Segovia. “Vivimos en una incertidumbre sin respuestas de la patronal. Es una situación muy complicada, muchos compañeros no tienen para pagar los alquileres”, dijo. Y opinó que esta situación “es parte de la nueva Argentina que quiere este gobierno”.
En este contexto, familiares de trabajadores de Pilar difundieron mensajes en redes sociales para visibilizar la continuidad del reclamo y el impacto que la situación genera en los hogares. Según expresaron, la empresa no abonó horas extras, vacaciones ni aguinaldo en tiempo y forma, lo que profundizó las dificultades económicas.
Carlos, con 10 años de antigüedad, detalló que la empresa debe unas 50 horas trabajadas el año pasado. “Nos dicen que pagan en cuotas, pero después no las cumplen. No se puede creer en la palabra de empresa. Todos estamos endeudados, la mayoría alquila. No se puede seguir trabajando así”. señaló.
Ariel, otro trabajador con 15 años de trabajo en la empresa, recordó que la situación ya lleva un año. Y destacó que los trabajadores demostraron buena voluntad frente a la crisis aceptando, incluso, una quita salarial de hasta el 11%. “Fue para no perder puestos de trabajo, pero hubo despidos igual”, señaló. Y contó que, ante el último incumplimiento por parte de la empresa, “me quedan 50 mil pesos para vivir. Llegó a mi casa llorando”.
Roberto, otro de los trabajadores, destacó que corre riesgo de perder su casa frente a los atrasos en el pago de las cuotas de un crédito bancario que sacó para construirla. “Salgo de acá a las 3 de la tarde y voy con la moto a hacer Didi, pero no alcanza”, dijo.
Este conflicto puntual también se da en la planta La China, en Concepción del Uruguay, cuyos operarios iniciaron un paro en enero tras el incumplimiento del cronograma de pagos que la empresa había pactado antes de las fiestas. Sin embargo, la intervención del Gobierno entrerriano hizo que en las últimas horas la medida de fuerza se levante y la compañía pueda seguir faenando casi 190.000 pollos por día en ese establecimiento.
Cabe recordar que tras el cierre de Becar (Concepción del Uruguay) y el traslado de 270 operarios a La China, el Grupo GTA concentró parte de su operación en Entre Ríos bajo un esquema de dos turnos, pero el ahorro operativo no alcanzó para recomponer el flujo financiero.
En paralelo, durante 2025 salieron de la empresa cerca de 400 trabajadores entre despidos, retiros y acuerdos, un número que refleja la magnitud del ajuste interno iniciado bajo el procedimiento preventivo de crisis.
Pero la crisis no es nueva. La empresa no pudo recuperar el mercado chino tras la gripe aviar de 2023. El cierre de ese destino representó la pérdida de US$ 160 millones para los exportadores de pollos, casi la mitad del total de los envíos al exterior. Y para Granja Tres Arroyos, significó pasar de exportar 25% de sus productos, en lugar del 33%.