La Unión Tranviarios Automotor (UTA), que nuclea a los choferes de colectivos, se declaró en estado de alerta y quedó al borde de convocar a un paro que podría durar hasta 48 horas.
Las empresas ofrecieron 1% de aumento y el gremio lo rechazó. Este viernes se realizará la cuarta audiencia. Si fracasa, podría anunciarse una huelga de hasta 48 horas.
La Unión Tranviarios Automotor (UTA), que nuclea a los choferes de colectivos, se declaró en estado de alerta y quedó al borde de convocar a un paro que podría durar hasta 48 horas.
La entidad gremial dio a conocer su decisión luego que se postergara una audiencia con las cámaras empresarias del sector en el marco de las negociaciones salariales. El encuentro estaba previsto para este jueves, convocado por la Secretaría de Trabajo. Sin embargo, la representación empresaria solicitó una postergación para este viernes para garantizar que la mayor cantidad de directivos de empresas pueda concurrir, puesto que el encuentro sería en modo presencial.
El sindicato ya había rechazado una oferta salarial de sólo 1% de aumento mensual, considerándola insuficiente frente a la inflación que acumula en Argentina, que solo en el mes de diciembre fue del 2,8%.
El gremio calificó la oferta como “una burla”, y advirtió que no aceptará que los trabajadores queden “rehenes” de la disputa entre empresas y Estado nacional.
Del lado empresario, las cámaras AAETA, CEAP, CETUBA, CTPBA y CEUTUPBA describieron un escenario de estrangulamiento financiero, vinculado al retraso en el pago de subsidios y a la falta de actualización de costos operativos. Según indicaron, cerca del 40% de las empresas opera al borde de la quiebra.
La Secretaría de Trabajo reprogramó una audiencia clave para seguir negociando una instancia que podría definir el curso del conflicto. La reunión había sido reprogramada por la Secretaría de Trabajo, decisión que acentuó el malestar gremial.
Desde la UTA cuestionaron tanto la postergación del encuentro como la última oferta salarial de las empresas, considerada insuficiente.
En las tres audiencias anteriores no hubo punto de acercamiento entre el pedido de recomposición salarial de la parte gremial y las ofertas de mejoras por parte de la representación empresaria.
Del otro lado, la FATAP advirtió que las dificultades para afrontar salarios en muchos casos no sólo tienen que ver con la imposibilidad de ofrecer y acordar nuevas escalas, sino incluso con cumplir con la vigente.
“Debemos expresar con claridad que la mayoría de las empresas afiliadas a la entidad se encuentran hoy con graves dificultades no ya para afrontar una nueva escala salarial sino para cumplir con la vigente, como consecuencia del proceso de destrucción de la ecuación económica y financiera del sector, así como de la economía en general. La conjunción de reducción sustancial en la cantidad de pasajeros transportados, la imposibilidad de generar incrementos tarifarios y la ausencia de aportes que compensen los desfasajes indicados mantienen a la actividad en un estado de crisis sistémica irreversible desde hace ya largos años”, advirtieron desde FATAP.