La tensión en el sistema ferroviario escaló este sábado luego de que el sindicato La Fraternidad lanzara una advertencia contundente: evalúan convocar a un paro general de trenes para el próximo jueves si no obtienen una mejora salarial sustancial en la mesa de negociación.
Según dio a conocer la Agencia Noticias Argentinas, el malestar se disparó tras la última reunión paritaria, donde las empresas del sector ofrecieron una recomposición de “apenas el 1 por ciento” para los haberes de enero, una cifra que el gremio considera inaceptable frente al contexto inflacionario.
Si bien la amenaza está sobre la mesa, la confirmación de la medida de fuerza quedó en suspenso por 48 horas. Fuentes sindicales indicaron que la realización efectiva del paro “queda supeditada a las nuevas ofertas” que los representantes gremiales esperan recibir este lunes, cuando se retomen las conversaciones con las patronales.
De no haber avances, se espera que La Fraternidad formalice la convocatoria a la huelga ese mismo lunes mediante un comunicado oficial.
El conflicto salarial se enmarca en un escenario de tensión más amplio entre los sindicatos del transporte y el Gobierno nacional. El titular del gremio, Omar Maturano, ya había adelantado públicamente su rechazo a los capítulos de la reforma laboral que impulsa la administración de Javier Milei.
El esquema salarial
Días atrás, La Fraternidad había informado que alcanzó un acuerdo de recomposición salarial con las empresas FEPSA, NCA y Ferrosur, que contempla un aumento cercano al 18% a pagar en tres tramos durante el primer trimestre del año.
Ese esquema prevé un incremento del 4% en enero, un 6% en febrero y el resto en marzo, además de sumas no remunerativas en los dos primeros meses, con una revisión fijada para el 15 de abril para “cerrar el periodo paritario”.
Desde Trenes Argentinos, en tanto, confirmaron este sábado que hasta el momento no fueron notificados de “ningún tipo de medida de fuerza”, pese a las versiones que comenzaron a circular desde el ámbito sindical.
En sus últimas declaraciones públicas, Maturano sostuvo que el reclamo “no es solamente salarial, sino también el estado del material rodante, que se va cayendo”, y advirtió: “Perdimos aproximadamente un 35, 38 por ciento del salario”, al tiempo que cuestionó los cambios constantes en la conducción del área de Transporte.