El ex presidente de la Nación, Fernando de la Rúa, permanece internado en el Hospital Austral por un cuadro cardiovascular severo.
Luego de ser sometido a una intervención quirúrgica en la que le colocaron tres stents, permanece internado en terapia intensiva y asistido por un respirador artificial.
“Al ingreso presentaba un cuadro de infección respiratoria que agravó dolencias cardiovasculares previas. Se inició tratamiento antibiótico y se le realizó una angioplastia coronaria para asistir a su corazón”, según indicó el parte médico dado a conocer ayer por el Austral.
Actualmente, “se encuentra sedado y en asistencia respiratoria mecánica en área de cuidados críticos, siendo su cuadro grave”, agregó.
Por último, el parte señaló que, “en acuerdo con su familia, para la cual se pide respeto a su privacidad, se darán a conocer nuevos informes en la medida en que se produzcan novedades en su salud”.
El dirigente radical se descompensó en la madrugada del 1º de enero, después de una reunión familiar en su quinta de Villa Rosa.
Además de su mujer, Inés Pertiné, desde el miércoles lo acompañan sus hijos Antonio y Fernando, que viajaron con urgencia desde el exterior, luego de enterarse la noticia.
De hecho, el miércoles por la noche se los pudo ver cuando salían del hospital, todavía con valijas ya que habrían asistido a ver a su padre directo desde el aeropuerto.
Cabe destacar que De la Rúa, que cumplirá 82 años en septiembre, había sufrido dos infartos el año pasado, uno en mayo y el último en octubre y ya le habían colocado dos stents.
La última vez que se lo vio en público fue a fines de noviembre cuando asistió junto a su esposa a la gala del G-20 que tuvo lugar en el Teatro Colón.




