Recién llegado de las vacaciones, la voz de Nicolás Ducoté suena agitada al otro lado del teléfono, que atiende mientras camina a apurado. El tiempo es un bien escaso en un año político que podría acelerarse de forma inédita.
En diálogo con El Diario, el jefe comunal se mostró optimista respecto a la economía, la variable que más le preocupa y monitorea. Tras un 2018 para el olvido, cree que lo que viene será mejor. Y con ese escenario trabaja.
Sin embargo, teme que el año político meta la cola en los consensos que trabajosamente supo construir con un sector de la oposición, y que hasta ahora le valieron la obtención de cuanta herramienta legislativa se propuso, como si contara con una mayoría propia que no tiene.
Ayer, en su segundo día tras su regreso de las vacaciones, Ducoté tenía señalada el rojo en su agenda una reunión con el equipo económico.
“Estamos viendo cómo va a evolucionar el frente económico”, dijo. Y más allá de las complicaciones administrativas de cada arranque del año -nuevos contratos, licitaciones, vacaciones del personal-, se mostró optimista respecto al fondeo necesario para las obras.
“Queremos avanzar con las licitaciones en el primer semestre, antes de que el año electoral lleve más tiempo en el segundo”, dijo. Aunque admitió que el escenario de un eventual adelantamiento va ganando fuerza (ver página 3).
“Arrancamos con datos positivos, se notó el impacto de subida del CUD (la fórmula que establece el reparto de la coparticipación provincial). Este año, recuperamos cuota parte, lo que significa una inyección de recursos que compensa las bajas de 2017 y 2018”, resaltó Ducoté.
Además, dijo que confía “en que la inflación y muchos otros desafíos del 2018 van a estar más previsibles este año para la sociedad y para el Municipio”.
En ese sentido, señaló que la principal meta es ceñirse a las prioridades establecidas en el presupuesto “más que nada obras, seguridad, salud, y desarrollo social”.
A la vez, en cuanto a la recaudación propia, sostuvo que la actitud del municipio es ser “siempre prudentes, cuidando el vecino con incentivos fiscales”.
En ese sentido, refutó el informe que ubica a Pilar como uno de los Municipios que más aumentarán las tasas. Ducoté señaló que el 50% de suba es un tope, pero que no cree que los aumentos reales superen el margen que va del 25% al 35%, “dependiendo de la inflación y los sueldos” municipales.
Aunque señaló que la prioridad es tener “capacidad de poner el 100% en la gestión, tanto para los que estamos en el gobierno como para la oposición”, reconoció que “a veces es más difícil el consenso”.
En el año político, justamente, “es esperable que se tense la cuerda”, advirtió. Y aseguró que la agenda legislativa del oficialismo este año será “la que refleja el presupuesto obras, modelo sanitario, seguridad, educación: hay una hoja de trabajo conjunto más desafiante”.
Sin encuestas propias aún -comenzará a medir a nivel local entre febrero y marzo-, analiza un escenario estable: “Se dio un diciembre más tranquilo del que pudo ser, se dio sustento a los temas sociales y el equilibrio económico permitió dar el bono y un aumento a los trabajadores municipales. Enero es estable y mucha gente no está con la política en la cabeza, sino recargando las pilas”, sostuvo.




