Los problemas en la educación pública de la Provincia de Buenos Aires no están representados sólo por los conflictos salariales con los docentes. En Pilar, hay más de 600 alumnos que todavía no pudieron comenzar las clases porque el gobierno bonaerense no les asigna profesores.
Se trata de estudiantes de 5º y 6º año de distintas escuelas del distrito, cuya creación de cursos se viene dando progresivamente por el crecimiento de la matrícula.
Este sistema que en los colegios donde era necesario se iban creando estos cursos, se da desde la nueva ley de educación que se comenzó a aplicar en 2006, pero este año las cosas parece que cambiaron y sólo en el distrito hay 14 cursos de 6º año y 4 de 5º a los que la Dirección General de Cultura y Educación parece ignorar y dejó sin docentes.
A más de un mes del inicio del ciclo lectivo, todavía las respuestas brillan por su ausencia y a pesar de que aseguran que los reclamos están realizados desde la Jefatura Distrital local, alumnos y padres esperan que esas vacantes sean ofrecidas en actos públicos. Pero esta situación no se da solo en el nivel secundario, sino también en el inicial, ya que hay jardines de infantes que tienen exactamente el mismo problema. En su mayoría son los edificios en los que se terminaron las aulas que estaban pendientes y sumaron vacantes.
Si bien desde el Municipio publicitaron el fin de las obras, se abrió la inscripción y están los alumnos, pero no los docentes.
Uno de ellos es el 914, donde Nely, una de las mamás contó a El Diario que anotaron a los chicos en sala de 3, pero todavía no empezaron las clases porque no tienen maestra.
Complejidad
La educadora, concejal del Frente Pilarense y presidenta del PJ de Pilar, Lizzie Wanger, se mostró muy preocupada por la situación. La edil realizó un relevamiento y exige que la Provincia dé respuestas urgentes.
“Hay falta de voluntad política, en un contexto en el que el intendente habla de la cantidad de vacantes que crearon en jardines de infantes, pero no se da cuenta que con terminar las obras, que ya estaban avanzadas, no es suficiente. Hay que poner a los chicos en las aulas”, remarcó Wanger.
Al mismo tiempo, la educadora señaló que a esa falta de designaciones de docentes, se le agregan las aulas que tienen hasta 50 alumnos que se pidieron desdoblar e incluso que se les asigne una maestra de apoyo y el gobierno bonaerense no hizo, ni una cosa, ni otra y las aulas siguen superpobladas.
Mientras que recordó que no es menor el cierre de los 13 cursos de bachillerato de adultos que deja a cientos de personas sin la posibilidad de terminar los estudios secundarios.
Y la inhabilitación que el mismo Ejecutivo provincial hizo sobre los docentes que no son titulares o que tienen más del 75% de la carrera hecha y que ya estaban dando clases, al igual que a profesionales que toda su vida enseñaron materias específicas y ahora les exigen título docente.
“Esto no sabemos si es parte del ajuste que el gobierno bonaerense está haciendo, si se trata de una cuestión burocrática y de inoperancia, pero sí hay falta de voluntad política”, insistió Wanger.
Por otra parte, también se le suma lo ocurrido con el Plan Fines que en varias de sus sedes, las clases comenzaron con demoras e incluso algunas horas no están cubiertas aún, por el mismo problema, no les fueron asignados los docentes.
Regularización
Tras lo ocurrido en el Jardín 903 de Peruzzotti, donde Edenor quitó el medidor por falta de pago del servicio desde la Provincia, la consejera escolar Rosario Beláustegui, solicitó a la comisión de infraestructura del órgano que realice un relevamiento y garantice que todos medidores estén a nombre de las instituciones y dependan de la dirección de educación bonaerense para evitar que se repita lo ocurrido.