El gobierno municipal busca acelerar la finalización de dos obras demoradas que, con diferente intensidad, generaron reclamos vecinales durante el verano.
De trata de los trabajos hidráulicos y de asfalto en el barrio Peruzzotti y la pavimentación de la calle Saraví, que une la ruta 8 con Panamericana, a la altura de La Lonja.
Las calles O’Higgins y Cefiro, dos de las arterias principales del barrio, fueron el epicentro de las quejas, que incluyeron la ironía de bautizar al lugar como Lagoon Peruzzotti, en referencia al exclusivo country.
El secretario de Obras Públicas, Guillermo Iglesias, indicó que se están realizando trabajos de zanjeo y sumideros para las bocacalles. Ahora falta la colocación de los caños de desagüe pluvial y en unos 10 días más comenzarían las tareas de pavimentación. De esa manera, los colectivos podrán volver a sus recorridos habituales tras varios meses de desvío, en los que generaron quejas por la rotura de otras calles no preparadas para el tránsito pesado.
En cuanto a Saraví, la situación es menos crítica, pero igual de molesta para los vecinos. Es que por un replanteo hidráulico, la repavimentación quedó trunca, lo que junto al verano, retrasó más los trabajos. Tanto demoró, que los propios vecinos retiraron los tabores que cerraban el tránsito, aunque en la mitad de la traza solo quejó una sola mano terminada.




