El
fiscal de San Isidro Eduardo Marcelo Vaiani, imputado en una causa por haberse
llevado 8.000 dólares de la escena de un crimen y procesado en otra por
encubrimiento de una serie de narcocrímenes de ciudadanos colombianos, presentó
su renuncia ante la Procuración General de la Suprema Corte bonaerense.
Vaiani,
exfiscal de Pilar y vecino del distrito, formalizó su dimisión el 4 de este mes
ante el procurador general bonaerense, Julio Conte Grand, según confirmaron a
Télam fuentes de la Procuración.
La
renuncia ya fue elevada a la Suprema Corte de Justicia bonaerense y desde allí
la remitieron al Poder Ejecutivo provincial, ya que es la gobernadora, María
Eugenia Vidal, quien deberá resolver si la acepta o la rechaza.
Hasta
que fue suspendido en noviembre de 2015 por la causa del encubrimiento del
doble crimen del shopping Unicenter de Vicente López, cometido en 2008, y del
homicidio de otro colombiano, en San Fernando, registrado en 2009, Vaiani era
el segundo jerárquico en la Fiscalía General de San Isidro, por debajo del
también suspendido y ya renunciado ex fiscal general Julio Novo.
Dicha
denuncia fue realizada por otro fiscal pilarense, Luis Angelini, hoy a cargo de
la Fiscalía Especializa en Drogas de Pilar.
En
caso de ser aceptada su renuncia, Vaiani perderá sus fueros, se suspenderá el
Jury de Enjuiciamiento al que está siendo sometido, y deberá presentarse a la
indagatoria a la que en su momento fue citado por el fiscal Edgardo Alejandro
Ledesma, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 9 de Delitos Complejos de
San Martín.
En
ese expediente, Ledesma le imputa a Vaiani el delito de ·violación de elementos
probatorios” -con pena de un mes a cuatro años de prisión-, por haberse llevado
los 8.000 dólares que había secuestrado en la escena del doble parricidio de
Ricardo Klein (54) y su esposa Miryam Kowalzuck (52), cometido el 13 de
septiembre 2015 en Del Viso.
Si
bien Vaiani devolvió la misma cantidad ni bien se enteró de la imputación en su
contra, los investigadores detectaron que no eran los mismos billetes
secuestrados en el allanamiento original. Además, los entregó en un sobre
blanco distinto al sellado y firmado por los testigos y responsables de ese
procedimiento.