El sueño se terminó en Jujuy

Roberto Naivirt abandonó en la 4ª etapa por un inconveniente eléctrico en la Toyota. “Hicimos todo lo posible, pero no arrancó más”, contó y destacó: “siento bronca e impotencia”.

8 de enero de 2016 - 00:00
La aventura de Roberto Naivirt y su navegante Ricardo Bonazzola terminó abruptamente en la 4ª etapa del Rally Dakar Argentina-Bolivia 2016. El piloto de Del Viso abandonó por un desperfecto eléctrico en el tramo de ida y vuelta a Jujuy, una especial maratón sin posibilidad de asistencia técnica, y por segundo año consecutivo mastica la bronca de una deserción temprana.  “Lamentablemente tuvimos que abandonar. La camioneta no arrancó. Estamos con mucha bronca e impotencia”, comunicó el delvisense, ayer mientras transitaba hacia Jujuy, ya fuera de competencia. 
Naivirt había completado la 3ª etapa en la 93ª posición de la categoría autos, pero el 4º tramo le fue esquivo desde el inicio. “Rompimos el semieje en la largada y después, en el kilómetro 22, nos falló el turbo. Tuvimos que hacer 8 kilómetros hasta que llegamos a un lugar donde pudimos pedir aceite, cambiar el turbo y el semieje con Ricardo, solos”, narró el Panadero, que, sumado a los contratiempos mecánicos, también lidió con los más de 3000 metros  de altura sobre el nivel del mar por los que transitó la prueba.

Odisea jujeña
“Recién a las 4 de la tarde pudimos retomar. Nos faltaban como 300 kilómetros y teníamos un problema en el alternador, que dejó de cargar. Después pinchamos una goma y se nos paró la camioneta en el medio de la nada. La empujamos entre los dos, con lo que significa ese esfuerzo en la altura. La pudimos hacer arrancar y cuando llegamos al 2º puesto de control, paramos”, repasó Naivirt, que relató en detalle la empresa jujeña: “Como era una etapa maratón habíamos decidido llevar varios elementos arriba de la camioneta, así que contábamos con un alternador de repuesto y lo cambiamos. Pero cuando la quisimos poner en marcha no arrancó. No encendió nunca más. A todo esto ya eran las 8 de la noche. No sabemos qué pasó”.
Cerca de las 22, el delvisense recibió asistencia del camión escoba, el vehículo de la organización que es sinónimo de rescate o final. Recargaron la batería de la Toyota, pero no hubo caso. El piloto volvió a dedo hasta la largada de la etapa, pidió ayuda a unos amigos para empujar la Hilux e hicieron un último intento casi entrada la madrugada. “Volvimos tarde pero no hubo caso. No arrancó y nos quedamos afuera de la carrera de la peor manera”, lamentó el representante local, que sumó su 5º abandono en 6 participaciones. “Tenemos mucha bronca e impotencia porque no nos ganó un aspecto mecánico ni de la carrera. Lamentablemente, se nos escapa otro Dakar. Ahora hay que replantearnos un montón de cosas y ver cómo sigue todo esto”, manifestó, quien completó la carrera en la edición 2013 con la misma Toyota que ayer dijo basta. “Es una camioneta muy confiable, pero tiene muchos kilómetros encima luego de 6 Dakar y un desafío Guaraní. Es mucho y contra la parte electrónica no pudimos hacer nada”, reconoció. 
 
2
fueron las etapas que completó Naivirt en esta edición del Dakar. Tras el prólogo y la suspensión del 1º tramo, fue el abandono más prematuro del delvisense. 

“Pasamos la noche arriba, en la montaña, muertos de frío. Dejamos todo. Terminamos con mucha bronca y amargura”.
Roberto Naivirt, piloto DE Del Viso Dakar Team.
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