El pacto de no agresión que firmaron hace pocos días los precandidatos y referentes de ocho espacios políticos parece haber dejado afuera un capítulo relevante: qué hacer con las pegatinas de afiches.
Al menos eso se desprende de lo que puede verse en las calles o, incluso, denuncian los propios actores políticos. Las fotos de esta página muestran los usos que molinistas y zuccaristas hacen de las pegatinas. En uno, se ven los afiches con el nombre del intendente –de esos que no hacen referencia a ningún espacio político nacional- tapando el frente de la unidad básica del sindicalista Mario Sánchez, hombre de Molina, en pleno centro de Derqui.
La otra, exhibe los carteles del molinismo pegados en un jardín de infantes, el 903 de la localidad de Manuel Alberti.
¿Será que como Molina no firmó el pacto no está prohibido atentar contra sus locales? ¿Y esa será la explicación para que su gente pegue afiches sin importar dónde? ¿O será que eso de la campaña limpia no incluye las paredes?




