“Si quieres que algo no funcione, crea una comisión”. La frase, que algunos atribuyen a Juan Domingo Perón y otros a Napoleón Bonaparte, cumple la regla en el Concejo Deliberante de Pilar.
Hace dos años los, por entonces 20 concejales, se reunían para discutir la modificación del Código Contravencional creado en 1982 (Ordenanza 44/82) y que tiene normas ridículas y obsoletas.
Aquella comisión que se reunió con funcionarios de distintas áreas y con el Juez de Faltas, Sebastián Zamarripa, entre otros, se disolvió dejando las intenciones de cambio en la nada.
En la sesión ordinaria que se llevará a cabo desde las 19 de hoy, será debatido un proyecto del concejal macrista, Diego Ranieli, que pide formar una nueva junta de ediles, que busque la modernización del código.
Según explicó el titular del bloque Pro en una entrevista con el programa Código Plaza de FM Plaza 92.1, esta vez la tarea estará a cargo de un grupo acotado de legisladores: “la idea es que sea un concejal por bloque, porque cuando hay mucha gente se hace más difícil trabajar”.
Al mismo tiempo, Ranieli señaló que “el proyecto también pone un límite de 6 meses para que sea presentado el anteproyecto con las modificaciones”.
En el camino
Según el legislador macrista, en el intento anterior “nunca le terminamos de dar forma, no se plasmó en un proyecto concreto”. En tanto señaló que volverán a encontrarse con el Juez de Faltas y distintos titulares de áreas municipales. “De aquellas reuniones salieron buenas ideas y hay que tenerlas en cuenta”, disparó.
Mientras tanto, remarcó que le darán participación a universidades locales, entre ellas a la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde consultarán a expertos en la materia.
“Tenemos que hacer un código moderno que contemple la realidad, porque el actual, que es de los años de la dictadura, no es aplicable”, remarcó Ranieli.
La ordenanza que tiene 32 años y aún está vigente, plantea reglas ridículas y obsoletas, como el artículo que pide multar con un sueldo municipal a la persona que vista “indumentaria de baño en la vía pública, transportes públicos o en locales comerciales”.
Al igual que el que señala que el conductor que “mire hacia atrás sin motivo que lo justifique”, pueda ser sancionado hasta con 15 sueldos municipales.
Antiguas pero válidas
Así como existen muchas reglas de convivencia absurdas dentro de la Ordenanza 44/82, algunas podrían ser válidas en los tiempos que corren para marcar armonía entre vecinos.
Entre estas, está la regla que prohíbe el “uso de radios o aparatos estereofónicos colectivos”, la cual podría modernizarse a limitar a la utilización de celulares como reproductor de música sin auriculares. Y la que castiga con hasta diez sueldos a los conductores de cualquier tipo de vehículos que en días de lluvia salpiquen a quienes caminan por las veredas.
