Presencia policial constante en las calles es lo que promete el nuevo Comando de Prevención Comunitaria (CPC), creado por el ministro de Seguridad bonaerense Alejandro Granados. La nueva dependencia policial también será receptora de todos los llamados que lleguen al 911.
Su labor está dividida en 25 zonas, que antes se denominaban cuadrículas, para las cuales cuenta con 230 hombres y 40 móviles, que a excepción de los 10 que llegaron desde la Provincia en la noche del jueves, el resto al igual que los uniformados fueron extraídos de las 17 dependencias del distrito.
Este último dato, es lo que genera dudas sobre un plan que, para brindar mayor seguridad, debilita las comisarías y destacamentos.
Tras la inauguración del jueves último en Fátima, de la que participaron Granados y el intendente Humberto Zúccaro, se espera que el CPC cumpla con la demandada presencia de uniformados en las calles.
Según las fuentes consultadas, el extitular de la Comisaría 1ª de Pilar y actual jefe del CPC, Fernando Marques, deberá hacer cumplir el patrullaje permanente y controlar que sea efectivo.
A diferencia de su función anterior en la dependencia céntrica, ahora será el responsable de que los móviles recorran cada rincón del distrito, dejando de lado las tareas administrativas.
El CPC acudirá a cada llamado de emergencia, pero una vez que el hecho se resuelva o la demanda sea atendida, los agentes y móviles de las comisarías deberán ocuparse de los trámites civiles, permitiendo la liberación del patrullero del Comando, para que siga recorriendo las calles.
En tanto, en caso de que el CPC tenga detenidos, estos serán entregados a la comisaría que corresponda por jurisdicción y los agentes de las dependencias serán los que mantengan contacto con las Fiscalías, juzgados y el Ministerio Público Fiscal.
Comisarías vacías
Lo antagónico del plan de seguridad es que a pesar de que las comisarías y destacamentos se quedaron con apenas 250 hombres, incluidos los inactivos, y unos 30 móviles repartidos en las 17 dependencias, también deberán cumplir con sus patrullajes.
Incluso son los encargados de brindar seguridad en espectáculos deportivos, festivales o manifestaciones.
Una clara muestra de la debilidad en la que quedaron las comisarías se dio ayer en la marcha en reclamo de justicia por Miguel Durrels, el joven que apareció muerto en la celda de la Comisaría 1ª en un episodio sembrado de dudas.
Frente a la propia dependencia céntrica, solo había apostado un patrullero propio y 7 móviles del Servicio de Apoyo Policial (SAP) del Municipio.
Pese a este panorama, las autoridades policiales consultadas por El Diario se mostraron optimistas y creen que el nuevo sistema funcionará y bajará los índices delictivos de todo el Partido.
Según los dichos del ministro Granados, la idea del Ejecutivo bonaerense, es que en los 40 municipios en los que se pondrá en marcha el CPC, las calles sean patrulladas por los móviles de la nueva dependencia, los de las comisarías, las fuerzas comunales como el SAP y, a futuro, una de las fuerzas Federales.
En ese sentido, fuentes del Ministerio remarcaron que intentan acordar con el Gobierno Nacional para que la Gendarmería vuelva a apostar hombres permanentes en cada distrito del Conurbano bonaerense.
Controles
De los 40 patrulleros con los que cuenta el Comando de Prevención Comunitaria (CPC), habrá al menos 2 que estarán dedicados a patrullar las 25 cuadrículas para controlar que el resto esté cumpliendo su tarea. Según pudo saber El Diario, la tolerancia máxima que tendrá un móvil para estar detenido en un lugar será de 15 minutos.
