En Pilar, la segunda versión de las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) fue más tranquila que la experimentada en 2011. Sin embargo, la nota negativa la dieron las demoras en algunas escuelas, en especial por la llegada tarde de las autoridades de mesa o su inexperiencia para desempeñar su rol.
Ya habían pasado casi dos horas de abiertos los comicios en el distrito cuando algunas mesas todavía no habían sido habilitadas. En este sentido, a la tardanza en llegar –o directamente la ausencia- hubo que sumarle la falta de experiencia de algunas autoridades de mesa, lo que constituyó un escollo a la hora de votar.
El principal inconveniente radicó en la confusión acerca del documento con el que se podía votar: se aceptaron seis tipos diferentes, pero fue un aspecto en el que muchas autoridades demostraron conocer menos que los propios votantes.
Testimonios
Al igual que en 2011, los principales problemas se registraron en Zelaya y Villa Rosa, donde hubo importantes demoras desde la mañana. No obstante, en varios establecimientos las tardanzas fueron de mesas puntuales y no algo generalizado (ver aparte).
Desde Zelaya, Anabella Mallorca comentó que allí abrieron las mesas a las 8.50, agregando que “encima te dan el sobre, tenés que salir, subir unas escaleras y bajar de vuelta. Además hay problemas con los que traen documentos viejos, qué inútiles por favor los fiscales y presidentes, ¿Cuántas veces dijeron que con cualquier documento se votaba? ¡Capaciten a los fiscales y presidentes!”.
Por su parte, Noemí Ocampo indicó que “en el Madre del Divino Pastor abrieron 8.30 y había mesas que no habilitaban. Mucha gente esperando y los de la mesa se mareaban y no te encontraban, con las personas nerviosas porque no quieren esperar. No fue una buena experiencia”.
Otra de las escuelas que sufrió demoras en el inicio fue la 4, de Villa Verde, aunque la situación se fue normalizando y a media mañana el tránsito de votantes era fluido. Además, en la Escuela 15 de Derqui la mañana transcurrió sin energía eléctrica. Lo que se dice, un verdadero “cuarto oscuro”…
Libro de quejas
Más allá de las demoras narradas, algunos votantes eligieron expresar su descontento en El Diario por otras cuestiones, como Tamara Argüello Etchart, quien aseguró que en la Escuela 18 de Villa Morra “estuve media hora en la fila con mi bebé de un mes en brazos llorando, y la mujer que llamaba me miraba, pero nunca me hizo pasar... Mi bebé ya se ahogaba en llanto. La verdad no sé cómo existen ese tipo de personas, qué vergüenza...”.
Por su parte, Héctor Medina no tuvo problemas para votar pero “en el viaje a cada escuela fue un desastre el tránsito, los autos estacionaban donde querían y los colectivos no podían pasar y no hay quién maneje eso. ¿Dónde están los zorros?”.
Asimismo, María Florencia Vidal reclamó que “en la Municipalidad ni rampa para discapacitados había, tuve que pedir por favor que la pusieran y encima te burlan”.
Se fueron las PASO, sin mayores incidentes que mencionar, pero con el malestar de aquellos votantes ofuscados por las tardanzas, quienes volvieron a sus hogares esperando que en octubre sea otro cantar.
Mini “trapitos”
Fueron una novedad de estas elecciones: la presencia de pequeños “trapitos” en las inmediaciones de algunas escuelas, cobrando estacionamiento. En la mayoría de los casos eran chicos de no más de 12 años los que pedían la colaboración para cuidar los vehículos, y se los pudo ver en escuelas como la 29 de San Alejo y la 7 de La Lomita.
