Los docentes bonaerenses reconocen que los paros irritan a los padres y eso puede jugarles en contra. Por eso decidieron no realizar medidas de fuerzas las dos semanas cortas. Al mismo tiempo, mientras esperan que el gobierno bonaerense los convoque para darles una nueva propuesta, advirtieron que llevarán a cabo las 72 horas de paro entre el 8 y 10 de abril.
En diálogo con Materia Prima, lunes a viernes de 8 a 10 por FM Plaza (92.1 Mhz), el titular del Suteba Pilar, Hugo Cánepa, aseguró que buscarán la manera de recuperar los días de clases perdidos.
“El gobierno pidió discutir con los chicos en las escuelas, los chicos están en las escuelas y esperamos una convocatoria para discutir paritarias”, enfatizó Cánepa.
El docente, dijo que gran parte de la decisión de regresar a clases y seguir la lucha con actividades en las aulas, se debe al malestar que genera el conflicto y aseguró: “nos preocupa lo mismo que les preocupa a los padres”.
Al mismo tiempo, explicó: “si no hacemos esta acción vamos a perder, no solo cuestiones salariales, sino también el día a día de la escuela, como por ejemplo los comedores”.
En tanto, Cánepa subrayó: “si tuviésemos otra posibilidad de reclamar y que nos escuchen, la llevaríamos a cabo” y recordó: “hemos hecho caminatas, caravanas, marcha de antorchas, nos preparamos para una clase pública la próxima semana, vamos más allá de las actividades que tienen que ver solo con el paro, pero del otro lado no quieren reconocer y sentarse a discutir seriamente”.
El gremialista repasó los anuncios que el gobierno bonaerense hizo sin realizar antes una propuesta a los docentes y aseguró que atacan al secretario general de Suteba, Roberto Baradel, para desvirtuar el reclamo.
“Quieren centralizar el conflicto en Baradel diciendo que es porque será candidato de otro sector político y muchas otras cosas, para no reconocer que es un planteo de los docentes de toda la Provincia de Buenos Aires”.
Según remarcó, los docentes tienen un proyecto alternativo para que el Gobierno de Daniel Scioli pueda obtener mayor recaudación y afrontar los gastos en educación.
“Lo puede hacer reformando el impuesto inmobiliario rural y no cobrándole a los pequeños productores, sino a los sectores con alta capacidad contributiva, pero no quiere”, explicó Cánepa.
30%
es lo que pretenden los docentes que se les incremente en su salario. Aunque aseguran que están dispuestos a negociar.
