El gobierno municipal analizará durante el fin de semana las propuestas de la oposición para introducir modificaciones en el proyecto de ordenanza fiscal 2014, sobre todo en la tasa a los combustibles, cuya creación fue eje de una polémica desde que la iniciativa salió a la luz.
Los cambios que pide la oposición buscan minimizar el impacto del tributo en la economía, al tiempo que ofrece alternativas para recaudar más a expensas de los sectores de altos ingresos. Fueron planteados el jueves, durante un encuentro de concejales de diferentes bloques con el equipo económico municipal.
De todos modos, cuando ayer por la mañana se reunió la comisión de Hacienda del Concejo Deliberante para dar tratamiento al proyecto, no había aún una respuesta a los pedidos. Por eso, el dictamen favorable que recibió el proyecto fue votado solo por los ediles del oficialismo, que tiene mayoría suficiente para llevarlo al recinto sin cambios si esa fuera la decisión.
El presidente de esa comisión, el zuccarista Walter Roldán, indicó que a pesar de que ya hay dictamen, la puerta de un acuerdo que incluya modificaciones no está del todo cerrada. De hecho, recordó que la Asamblea de Mayores Contribuyentes que dará forma definitiva al plan tributario del gobierno para 2014 está prevista para el lunes a las 18.
“Hasta entonces, hay tiempo para estudiar los cambios”, concedió Roldán.
El edil informó que durante el fin de semana volverá a reunirse con la secretaria de Hacienda, Viviana Aranzasti, y parte de su equipo para participar del análisis de las propuestas.
Igual, señaló que el que tiene la última palabra es el intendente Humberto Zúccaro que, al decir del concejal “analiza seriamente las propuestas”, algunas de las cuales calificó como “coherentes”.
“Es cuestión de buscarle la vuelta. (Zúccaro) tendrá el fin de semana para analizarlo y el lunes se decidirá”, señaló Roldán.
Esperanza
De la reunión del jueves participaron concejales massistas, Gustavo Trindade y Noemí Barrio, la kirchnerista Liliana Alfaya, el denarvaísta Diego Ranieli y en representación del bloque zuccarista, Walter Roldán.
Fue Ranieli el que mostró ayer cierta esperanza en que algunos de los cambios sean escuchados. “Quedaron en seguir estudiando las propuestas y el lunes temprano veremos cómo queda redactado el texto final”, dijo.
Al mismo tiempo, opinó que “debe haber cambios porque como está planteada es una tasa injusta, por cuanto cobran lo mismo a todos, y esas igualdades traen inequidades”.
A la vez, aclaró que “no se puede estar en desacuerdo con los fines planteados a la hora de crear una tasa”. En este caso, recordó, el objetivo de la recaudación sería la construcción de asfaltos, lo que permitiría, a la vez, liberar parte de los ingresos por Mantenimiento de la Vía Pública y Servicios Generales (ex ABL) para la construcción de la primera etapa del nuevo edificio para el hospital municipal. De todos modos, Ranieli instó a “generar aumentos en tasas donde exista una proporcionalidad en el cobro de acuerdo a los ingresos. Y si es ésta la que se aplica, al menos que no sea para todos igual”.
Propuesta opositora
Las naftas premium estan en la mira
La propuesta que analiza el Ejecutivo incluye un menú de opciones presentado por el arco opositor. Desde la radical eliminación de la tasa y su reemplazo por otras contribuciones que solo afectarían a sectores de mayor poder adquisitivo, hasta algunas que pretenden una versión morigerada de la iniciativa massista de crear el impuesto a los combustibles.
Entre este último grupo de propuestas, el que más convence a la oposición es el que propone quitarle el gravamen a las naftas común y súper, al gasoil y al GNC, aumentándolo por encima de los 10 centavos propuestos para las naftas premium.
Pero sabedores de que en ese caso la recaudación quedaría achatada, proponen además compensar el monto con un aumento a la tasa que se aplica a la ocupación del espacio aéreo a las empresas que prestan servicios a través de cableados.
El dato
El presupuesto provincial aprobado el jueves por la legislatura bonaerense no contempla el pus del 18% sobre el impuesto inmobiliario solicitado por el gobernador Daniel Scioli. Su postergación fue la clave de la negociación que permitió conseguir el respaldo del massismo.
Montos
El proyecto original planteado por el gobierno pretende gravar con 10 centavos cada litro vendido de combustible líquido, sin distinción de precio, y 5 por metro cúbico de GNC.
Según estimaciones de Hacienda, la tasa permitiría recaudar unos 10 millones al año. Pero un estudio de la Sociedad de Comerciantes, Propietarios y Afines de Pilar (SCIPA), indica que la recaudación llegaría al triple.